Los países ricos pueden generar una reacción en cadena que llevará al éxito la cumbre sobre de Copenhague si destinan, al menos, 233.000 millones de euros anuales en fondos públicos para ayudar a los Gobiernos pobres a reducir sus emisiones, según cálculos de Intermón Oxfam. Según el portavoz de Intermón Oxfam España, José Antonio Hernández de Toro, el precio del éxito se eleva a 233.000 millones: «Necesitamos ver esta cifra brillando en lo alto de las luces de Navidad al final de la cumbre». Una cantidad que Hernández de Toro califica de «calderilla» si se compara «con lo invertido para salvar a los bancos en quiebra». Advierte, además, de que toda la financiación debe ser realmente nueva y adicional, ya que muchos países (sobre todo Alemania y Japón) todavía planean utilizar dinero de compromisos ya existentes de ayuda al desarrollo para cumplir con sus obligaciones climáticas. La Unión Europea acordó en octubre que se necesita un fondo público global de entre 22.000 y 50.000 millones de euros anuales para ayudar a los países pobres.