25 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Adam Lambert, finalista de American Idol, defendió su actuación del domingo durante los premios American Music, que tuvo un marcado tono sexual, diciendo que su meta era promover la «libertad artística». Millones de espectadores vieron a Lambert simulando tener sexo oral con un bailarín de reparto o dar un apasionado beso en la boca a un teclista durante su actuación tras la ceremonia de premios. La cadena ABC cortó por un momento su versión para la costa oeste, cuando Lambert se frotó la ingle. «Estamos en el 2009; es momento de ser un poco más agresivos», dijo el cantante.