Los libros electrónicos se venderán como churros estas Navidades, «pero pillan a las editoriales en mantillas».
09 nov 2009 . Actualizado a las 12:33 h.Los libros electrónicos se venderán como churros estas Navidades. La revolución de la tinta electrónica busca su velocidad de crucero, «pero pilla a las editoriales en mantillas». Lo dice Ignacio Latasa (Pamplona, 1969), pionero en la venta de estos dispositivos de lectura y director de Leer-e.
«En el 2007 vendimos 300 dispositivos y este año esperamos acercarnos a los 10.000. Es un estadio primario, pero la implantación del libro electrónico es imparable», asegura Latasa, quien reconoce que «falta mucho para que su venta sea supermasiva». «La producción a escala a mundial está en marcha y la clave radica en que fabricantes y editores se alíen, como ocurrió con los móviles, y patrocinen el aparato», propone. Solo entre Sony y Amazon colocarán en el mercado más de tres millones de e-books este año. En el 2012 habrá 18 millones en todo el mundo y rozarán los 80 millones en menos de un decenio.
A cinco euros
La escasez de títulos en formato digital se debe, según Latasa, a que «a las editoriales convencionales les pilla con el pie cambiado». A pesar de que un 10% de su producto ya no está en papel, «están empezando en la era digital». «Tienen muchas cosas que configurar: negociación de derechos, plazos, formatos, formas de venta. Todas saben que el libro electrónico es el futuro, pero están en mantillas. La oferta de títulos es muy pequeña». Latasa ha entrado en el mercado de contenidos de la mano de de la superagente Carmen Balcells. «Ella tenía clarísimo que el futuro de la edición es digital y se subió a la ola». Ofrecen a cinco euros 120 títulos de autores como Delibes, Goytisolo, Marsé, Mendoza, Vargas Llosa, García Márquez, Cela, Vázquez Montalbán, Cortázar, Sampedro o Terenci Moix.
Catálogo propio
Leer-e cuenta con un catálogo propio -casi 4.000 referencias, con precios de 2,5 a 25 euros- en los diferentes formatos: epub (el más extendido), mobipocket , PDF o audiolibro, compatibles con todos los lectores del mercado. Unos e-readers que son caros -de 200 a 700 euros-, «pero que bajarán», vaticina Latasa. «El tamaño de la pantalla y las prestaciones marcan la diferencia, no la calidad de la imagen. Los más caros permiten escribir como en un cuaderno», explica.
Entre los 15 modelos que se venden, el Kindle de Amazon tiene todas las papeletas para llevarse el gato al agua. «No son tecnológicamente mejores, pero tienen todos los elementos del negocio: los contenidos, un sistema de conexión del aparato con su tienda online , y el gran poder económico de márketing.