«Brasil ya se prepara para una segunda ola de la pandemia»

Ana Carolina Moreno

SOCIEDAD

El país vacunará a 36,5 millones de personas en el primer semestre del 2010, cuando se espera un repunte de la gripe A

13 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La primavera se aproxima al territorio brasileño y ya se hace notar en los números de casos de contagio por el virus A(H1N1). Entre la segunda y la cuarta semana de agosto, el número de casos graves registró una caída de un 87%, de 1.165 a tan solo 151. En total, 657 personas murieron por gripe A en Brasil hasta el 10 de septiembre, mientras EE.?UU., que vive el verano, ha registrado 593 muertes, y Argentina, 512. José Gomes Temporão, ministro de la Salud de Brasil desde el 2003, afirma que el país se preparaba desde hace años por una pandemia de gripe, y ya anticipa el brote del próximo invierno.

-¿Cómo se comportó la epidemia en Brasil?

-Desde el inicio de la alerta de la Organización Mundial de la Salud sobre la enfermedad, el 24 de abril, Brasil ha vivido dos momentos bastante distintos. El primero fue un esfuerzo de la salud pública, de la Vigilancia Sanitaria, de la Vigilancia Epidemiológica, de los estados, municipios y del Gobierno Federal, para retrasar lo máximo posible la entrada y la diseminación de la enfermedad por el país. Lo logramos durante 82 días, después de un esfuerzo extremamente complejo, que incluyó acciones en puertos, aeropuertos y fronteras. En algunas situaciones, un único paciente establecía decenas de contactos. Tuvimos que ponerlos en cuarentena voluntaria, orientarlos y tratarlos para impedir que el bloqueo sanitario se rompiera. Cuando se constató el inicio de la circulación del virus en el interior de Brasil, en una prueba de transparencia convocamos la prensa el 16 de julio para comunicar el hecho. Entonces el análisis clínico ganó una función primordial, y la red de asistencia se volvió uno de los espacios más importantes en el trabajo.

-¿Cómo está la situación a día de hoy?

-El objetivo principal ahora mismo es tratar los casos graves y evitar las muertes. La tendencia actual es de reducción del número de casos del síndrome respiratorio agudo, nombre que utilizamos desde el 3 de julio para acompañar la evolución de la nueva gripe en el país, según la recomendación de la OMS. Entre el 25 de abril y el 29 de agosto se confirmaron 657 decesos por A(H1N1). Entre el 23 y el 29 de agosto se registraron 151 nuevos casos, pero entre el 16 y el 22 de agosto hubo 639 registros. Y entre el 9 y el 15 de agosto el número de registros fue de 1.165. El análisis epidemiológico de los datos, por lo tanto, nos permite concluir que están disminuyendo los casos graves provocados por el virus en Brasil.

-¿Qué se espera del virus para los próximos meses? ¿Está el país preparado?

-Brasil ya se prepara para la llamada segunda ola de la pandemia de la nueva gripe. Enviamos al Congreso Nacional el 26 de agosto una medida provisoria para liberar un crédito suplementario de 2.100 millones de reales [cerca de 785.000 euros] para hacer frente a la pandemia. Más de 1.000 millones serán usados en la adquisición de vacunas. En el primer semestre del 2010 distribuiremos 73 millones de dosis, lo suficiente para inmunizar por lo menos 36,5 millones de personas. Del total de las dosis, 33 millones serán fabricadas por el Instituto Butantan, en São Paulo, el único laboratorio de América Latina capaz de producir la vacuna, y otros 40 millones se adquirirán al Fondo de Vacunas de la Organización Panamericana de la Salud y de empresas privadas.

-¿Qué deberían aprender los países del hemisferio norte de la experiencia de la gripe A en el invierno en el hemisferio sur?

-Hablamos de realidades distintas, es necesario considerar diversos aspectos, desde las diferencias climáticas hasta la estructura de los sistemas de salud. En el caso específico de Brasil, desde el 2003 nos hemos preparado para una posible pandemia de gripe. El Gobierno creó un grupo interministerial integrado por 12 ministerios que elaboró un plan, se reúne mensual o semanalmente y propone nuevas normas para afrontar esa emergencia de la salud pública. El plan está siempre siendo actualizado, ya estamos en su tercera versión y en proceso de elaborar la cuarta.