Los médicos que asisten al universitario en huelga de hambre temen que pueda sufrir lesiones graves
SOCIEDAD
Los médicos que asisten al estudiante de la Universidad Autónoma de Barcelona Tomás Fayés, en huelga de hambre desde el 23 de febrero en protesta por el plan Bolonia, advirtieron ayer que su estado se ha deteriorado y que puede sufrir lesiones irreversibles en órganos vitales. El estudiante asistió ayer, en silla de ruedas, a la manifestación de profesores en huelga, a la que se han sumado los universitarios contrarios al plan de Bolonia como protesta por la actuación del miércoles de los Mossos al disolver varias manifestaciones tras el desalojo de los estudiantes encerrados desde hacía cuatro meses en el edificio central de la Universidad de Barcelona. El estudiante iba acompañado por el doctor Sanz Escolà, que explicó que el joven, que solo ingiere líquidos con sales, ha perdido nueve kilos de peso, se ha quedado sin reservas de glucosa y ya está empezando a perder masa muscular.
Tomás Fayés pesaba antes de iniciar la huelga cerca de 60 kilos y ahora está en 51, y el doctor ha advertido de que ya no debe perder más peso porque a partir de ahora puede sufrir lesiones irreversibles y algún fallo renal o hepático.
El médico aseguró que, si el joven no abandona la huelga de hambre en 15 días, será imprescindible su ingreso hospitalario, ya que hasta ahora el joven permanece en una sala habilitada y atendido por médicos en la UAB. El joven reiteró ayer que se mantiene firme en su protesta, ya que considera que de esta forma puede poner de relieve la incapacidad de la universidad de abrir un debate en profundidad sobre la aplicación del plan Bolonia.