La menor competencia por la comida y la desaparición de sus predadores naturales dispara su presencia
28 nov 2008 . Actualizado a las 17:53 h.Las medusas invaden las playas. Desde los arenales de Laxe y Malpica, en la Costa da Morte, hasta los de Barreiros, en A Mariña lucense, una lengua gelatinosa se ha apoderado de la costa. Nada extraño si se atiende a la presencia de este organismo marino, pero sí inhabitual en cuanto a su cantidad y en la época del año en la que han aparecido de forma masiva. «No es nada raro, arribadas de medusas las hubo siempre», explica Antonio Pérez Cribeiro, biólogo del Aquarium de A Coruña. Pero que surjan prácticamente en diciembre es lo raro. «Lo normal sería que llegasen a finales de septiembre, coincidiendo con su fase de reproducción», señala el también biólogo Carlos Manuel Sande.
Lo que sí es explicable es la causa de la llegada de las medusas a las playas: el temporal de los últimos días que las arrastró a la costa. Las aguas vivas no dejan de ser plancton, por lo que están a merced de los vientos y las corrientes de fondo.
Pero más allá de este hecho puntual subyace un fenómeno en el que sí existe una evidencia en la que coinciden los expertos consultados por La Voz: la mayor proliferación de medusas en las aguas gallegas en los últimos años. ¿Por qué? Las teorías apuntaladas para explicar este fenómeno son varias, pero sobre todas ellas sobresale una en la que también existe unanimidad por parte de los expertos: la sobreexplotación de los recursos pesqueros.
Por un lado, según explica Luis Laria, portavoz de la Coordinadora para el Estudio y Protección de Especies Marinas (Cepesma), «están desapareciendo parte de sus depredadores naturales, como el pez luna, varios tipos de tiburones, las tortugas o mismo el atún».
Pero la cuestión de fondo, más que la desaparición de los depredadores naturales, quizá sea la progresiva disminución de los competidores naturales de las medusas por el alimento, como es el caso de especies pelágicas, como la anchoa o la sardina. «El pez pelágico -apunta Cribeiro- está muy sobreexplotado, con lo que las medusas ya no tienen que competir para comer el alimento, tanto plancton como fitoplancton». «Cuando disminuye el nivel de competencia por el alimento, otras especies ocupan su nicho biológico y se expanden», corrobora Carlos Manuel Sande.
Otra causa no menos importante que puede explicar la proliferación de medusas, aunque aún pendiente de certificar, es la mayor contaminación orgánica de las aguas costeras. Los desechos residuales son un alimento para las medusas.