«Las mujeres están acostumbradas a salir adelante con lo mínimo, lo que faltan son las oportunidades»
SOCIEDAD
De su paso por Ecuador hoy, pero antes por Nicaragua, por Brasil y por Italia, Esther va extrayendo algunas ideas globales de eso que se llama genéricamente el Sur: «Vas entendiendo así cómo funciona nuestro planeta y cuáles son los intereses políticos y económicos que lo mueven todo, mientras que cuando estás en Galicia todo ello queda invisibilizado».
No encuentra la lalinense un único motivo que explique por qué hacer las maletas y lanzarse -es un cuarto proyecto en el exterior- a la cooperación internacional. «Más bien es una forma de pensamiento, siempre he creído que según donde tengas la suerte de nacer, en qué país, va a determinar las posibilidades y oportunidades que se tienen, así como la visión del mundo».
Por ejemplo, la de las mujeres con las que trabaja a diario entre Puerto Cayo, Crucita o Cantón San Vicente, las parroquias en las que opera principalmente. «Ellas están acostumbradas a salir adelante con lo mínimo, sacan a sus familias con mínimos recursos, tienen de sobra capacidades para llevar adelante cualquier iniciativa, pero lo que faltan son las oportunidades y un empujón», contextualiza y minimiza a continuación: «No es mi trabajo lo que beneficia a la gente, es más bien lo que ellas hacen, yo simplemente apoyo».