Cada vez que se produce el cambio de hora oficial se escuchan voces de expertos que destacan que los principales afectados por esta medida son los niños y las personas mayores. Este catedrático de Fisiología Humana explica las razones científicas de por qué se producen estas consecuencias negativas en dichos sectores de la población.
-¿El que los principales afectados por el cambio de horario son los niños y las personas mayores es un mito o tiene su razón de ser?
-No hay duda de que son las personas a las que más les afectan, porque son los sectores de la población más dependientes del ritmo vital.
-¿Los efectos que tienen pueden provocar algún mal?
-No son efectos especialmente graves, aunque sí molestos durante el tiempo que se manifiestan.
-¿En qué les afecta a los niños?
-Los claramente más afectados son los que están en etapa escolar. Como se les trastoca las horas de sueño, por la mañana están más nerviosos, más intranquilos y pierden capacidad para concentrarse, algo que necesitan en la escuela. Hay chicos que tardan en volver a coger el ritmo entre diez y quince días.
-¿Y a los ancianos?
-Esta es una etapa en la que el sueño no es tan bueno y se despiertan muchas más veces a lo largo de la noche. Estos cambios les afectan al ritmo circadiano, que es el que dura alrededor de un día, lo que les provoca situaciones incómodas y un mayor nerviosismo, por lo que les disminuye todavía más las horas de sueño y están más cansados.
-¿Explíqueme en términos que los podamos entender todos por qué se producen estos efectos?
-La estructura nerviosa que controla el ritmo circadiano se denomina núcleo supraquiamático, que está en el centro del cerebro. Este es el encargado de marcar las pautas de cuándo dormir y cuándo despertarse, que suelen coincidir con cuando hay luz y cuando no la hay. Y esta ausencia o presencia de luz es lo que hace que el ritmo esté más o menos sincronizado.
-¿Entonces estamos hechos para seguir el horario solar?
-Fisiológicamente sí, pero las normas sociales han variado nuestros ritmos, porque nadie se acuesta hoy en día a las siete u ocho de la tarde, sino que alargamos la hora de irse a la cama todo lo posible. Por eso la tendencia es también a levantarse más tarde y no con la salida del sol.
-¿Y en Galicia es distinto a otras comunidades?
-Sí, porque aquí, el cambio de hora hace que nos volvamos a levantar de noche, y esto es más deprimente que levantarse de día, que es algo más natural y humano. Siempre existe más disposición a trabajar cuando hay luz natural.
-¿Entonces, están justificados estos cambios horarios?
-Desde el punto de vista fisiológico, no. Desde el económico es posible que sí.