Una cuarta parte de los árboles de los parques nacionales españoles están dañados, una tendencia creciente que el Gobierno pretende corregir con el objetivo de lograr que estos espacios protegidos cuenten con más de un 85 por ciento de árboles sanos en los próximos años. Este es uno de los problemas detectados en el primer informe de la situación de los parques nacionales, que Medio Ambiente presentó ayer en el Consejo de Ministros y que será remitido al Senado una vez se constituyan las Cortes.
El informe concluye que la calidad, en general, de los parques nacionales es buena «aunque es distinta de unos a otros», advirtió Antonio Serrano, el director general para el Territorio y la Biodiversidad, quien señaló que «algunos están muy cerca de la perfección como el de Cabrera, la Caldera de Taburiente y el de Illas Atlánticas».
Declarado Parque Nacional en el año 2002 y compuesto por las islas de Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada, el Illas Atlánticas se convierte así en el espacio protegido en mejor estado de conservación de la Península, según el informe ministerial. En el otro extremo, se sitúa el de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real), debido a la sobreexplotación de los acuíferos.
En el documento se formulan dieciocho propuestas de acción y se incorpora un mecanismo de seguimiento de las actuaciones propuestas. Antonio Serrano explicó que los 14 parques actuales representan solo el 0,7 por ciento de la superficie nacional, pero en ellos se recoge «la muestra más representativa y valiosa del patrimonio natural español».
Un aspecto positivo y que influye en la buena calidad de los parques, es que más del 80% del suelo de estos es de titularidad pública, recalcó Serrano.