El Carmen languidece en parte de Galicia a causa de la seguridad

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

SOCIEDAD

CÉSAR QUIAN

Los patrones sólo transportan a sus familiares o amigos, o limitan el cupo si aceptan turistas En algunos puertos como Aguiño la procesión se anuló desde que un niño sufrió un accidente

15 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Las procesiones marítimas del Carmen en Galicia ya no son lo mismo desde que un niño sufriese un accidente en un barco de Aguiño en 1998 y el patrón se viese obligado a indemnizar a la familia de la víctima, cuando salió la sentencia años después, con 300.000 euros. Deste entonces, las cofradías que organizan los recorridos en barco para honrar a la Virgen han extremado las precauciones. Tampoco faltan casos como los de Aguiño, Portosín y Rianxo, que desde el accidente se limitan a una ofrenda floral, o Moaña, en los que la actividad se ha suspendido totalmente. ¿Qué ha cambiado? Las más de veinte cofradías que hoy organizan procesiones marítimas en Galicia -ayer ya se celebraron varias- tienen que pedir permiso de forma obligatoria a Capitanía Marítima, que establece unas condiciones más exigentes para el desarrollo de la celebración. Una de ellas es la necesidad de suscribir una póliza de responsabilidad civil que cubra posibles daños a las personas que van en los barcos. Lo que ha cambiado radicalmente es la imagen típica que se veía hace años con los pesqueros abarrotados de gente que se apresuraban para encontrar sitio desde los muelles. Muchos patrones limitan la presencia de personas en el barco exclusivamente a sus familiares o amigos y no aceptan al público. Los que sí están dispuestos a mantener la tradición y acoger a curiosos y turistas establecen un cupo máximo en función de las características de la embarcación. ¿Habrá barcos llenos? Puede, pero seguramente serán las excepciones. «Simplemente invitados» Los marineros de las cuatro procesiones que hoy se celebran en la Costa da Morte (Camariñas, Corcubión, Corme y Caión) van a seguir las mismas medidas de seguridad que adoptan cualquier otro día del año cuando salen al mar. «A xente que vén con nós non son traballadores, son simplemente invitados que se suben nas embarcacións por vontade propia, ninguén os obriga e, polo tanto, non teñen ningún dereito a reclamar e menos a denunciar», explica Suso Listo, patrón mayor de Corme, que rechaza, como otros de sus colegas, que la responsabilidad de cualquier incidente recaiga en los patrones. Sólo un pesquero Si es cierto que hay cofradías que decidieron anular la procesión y limitarse a realizar una ofrenda floral en el muelle, también lo es que en puertos como el de Bouzas (Vigo) sólo sale una embarcación al mar, la que lleva la Virgen. Es otra forma de mantener la tradición. En Cangas sí salen los pesqueros y barcos de recreo, pero para acoger a turistas y curiosos que deseen seguir la procesión marítima la organización ha puesto a su disposición un barco de la naviera Mar de Ons con 140 plazas de capacidad. Lo que sí es habitual, sobre todo después del incidente de Aguiño, es que las embarcaciones que portan a la Virgen sólo transporten al párroco, autoridades y a la tripulación del pesquero. Es lo que va a ocurrir hoy en Marín, donde antes el buque que tenía el honor de llevar a la Virgen podía ser ocupado por más de cien personas. El patrón de la cofradía, Luis Santiago, también indicó que para poder celebrar la procesión se vieron obligados a suscribir una póliza.