Conde pide calma y anuncia un «plan b» para la nueva estación

Xurxo Melchor
xurxo melchor SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Intermodalidad e integración urbanística son las prioridades del alcalde

20 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hay plan b. El alcalde de Santiago, Gerardo Conde Roa (PP), tiene en mente una alternativa para la nueva estación de tren de la ciudad y pide calma ante la polémica que el proyecto está suscitando. «El debate no es estación sí o estación no. Todos queremos estación, pero no de forma apresurada», aseguró ayer. Su reacción es la respuesta a la llamada de empresarios, comerciantes y hosteleros, que se han posicionado a favor de la terminal.

El regidor anuncia que sus prioridades son resolver la intermodalidad de la estación trasladando la terminal de buses, así como resolver antes de tomar ninguna decisión el planeamiento de la zona. «Nos jugamos mucho. Es la oportunidad de definir el diseño de Brañas do Sar, la conexión con el Gaiás, los propios terrenos de la estación y la avenida de Lugo. No podemos ir con prisas, porque luego pasan cosas como que se anula el convenio de Peleteiro, el Aero Club acaba en Ames o se anula la licencia de la fábrica de Otero Pombo. Esto ha pasado antes y ha sido por ir con prisas», añadió el regidor.

Ese plan b del que habla Conde Roa tendrá que esperar a que se nombre un nuevo ministro de Fomento y un nuevo presidente del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF). Dados estos pasos, el Concello buscará cómo resolver las necesidades de la estación y el desarrollo urbanístico de una zona vital para Santiago porque conectará el Ensanche con los nuevos barrios.

Esa alternativa conjugará seguro el aprovechamiento del edificio actual de la terminal y un menor coste del proyecto y, por supuesto, no habrá espacio ni para aprovechamientos urbanísticos ni comerciales, como pretendía hasta ahora el ADIF.