Abre las puertas en Arzúa el primer comercio rural en el Camino Francés

La Voz

SANTIAGO

Los vecinos de la parroquia de Burres, en Arzúa, disponen desde hace días de un lugar de encuentro, que también promete convertirse en parada de referencia para peregrinos. Porque pocos inmuebles abiertos al público podrán encontrarse en pleno Camino Francés como Casa Calzada, un ultramarinos rural que despierta la atención de cualquiera por constituir un excelente ejemplo de recuperación de la arquitectura tradicional gallega.

La familia Duro Santos, natural de Burres, promovió la actuación, que, al margen de su atractivo estético, redundó en nuevos servicios para la parroquia. El establecimiento, integrado en la Rede de Comercio Rural Galego, dispone de una zona de bar, de una tienda para autoservicio, de un punto de información turística y de otro que ofrece conexión a Internet con wifi. Al ser el único negocio de sus características en Burres, Casa Calzada cubre las necesidades de la población más próxima, a la que ofrece bienes de primera necesidad, productos ecológicos y artículos de artesanía gallega, que funcionarán como reclamo para el turista que llega de paso por el Camino de Santiago.

El acceso a las nuevas tecnologías que se facilita a los vecinos de la zona será, con toda seguridad, uno de los servicios que más agradezca el peregrino, amén de los propios de hostelería que ofrece un establecimiento que se ha dotado de un terminal de punto de venta y de otras modernas herramientas de gestión empresarial que, junto con la formación que recibieron los comerciantes, contribuyen a consolidar la viabilidad del proyecto.

La apertura de Casa Calzada supone una apuesta de la familia Duro por el desarrollo del rural, donde el negocio que se ha puesto en marcha como complemento a la actividad agroganadera predominante en la zona también significa una oportunidad de futuro para contener el despoblamiento que acusa el interior de la comunidad. En Burres, esa oportunidad adquiere el nombre propio de Luisa Duro Santos, una de las hijas del matrimonio formado por Carmen e Isidro, que se ha puesto al frente de Casa Calzada, el segundo comercio rural que ha abierto sus puertas en Arzúa. El año pasado, lo hizo en la parroquia de A Castañeda Casa Garea, también en la Rede de Comercio Rural Galego impulsada, años atrás, por la Xunta. Touro, Toques y Santiso son otros municipios de la zona que cuentan con negocios similares.