El gobierno de Ames negociará con PP y BNG su apoyo al presupuesto

SANTIAGO

La segunda reunión convocada para ayer por el gobierno local de Ames para buscar un acuerdo que permita aprobar los presupuestos de este año sin necesidad de recurrir a la fórmula de una cuestión de confianza sirvió para poner de manifiesto que tanto populares como nacionalistas reconocen su predisposición al diálogo, pero mediante reuniones bilaterales.

Quienes primero anunciaron su interés por cerrar un acuerdo a dos bandas fueron los representantes del BNG, que ayer acudieron a la reunión para recoger documentación que faltaba y para plantear conversaciones directas con el grupo de gobierno para cerrar un acuerdo presupuestario consensuado.

El alcalde amiense, Carlos Fernández, y el propio grupo nacionalista, que dirige Xosé Fernández, confirmaron que esta misma semana habrá un encuentro en el que el BNG planteará algunas iniciativas para su inclusión en las cuentas de este año. Por su parte, Carlos Fernández también confirmó que mantendrá otra reunión del mismo perfil con el PP, cuyo portavoz es Santiago Amor, y que ambos encuentros serán el viernes.

El regidor anunció que una comisión formada por el portavoz del grupo socialista, Francisco Villaverde; la edila de Facenda, Patricia Conde; y el concejal de Obras, Gustavo Nieto, será la encargada de buscar un acuerdo para que el presupuesto llegue al debate plenario de este mes con votos suficientes para obtener el respaldo de la corporación.

El alcalde destacó que «a sensación é boa» y añadió que lo ideal sería «unha aprobación unánime» para afrontar un año de crisis económica. También reconoció que, a priori, percibe interés en ambas fuerzas por cerrar un acuerdo económico, aunque dijo que «as fabas cócense nas propostas concretas». En cuanto al presupuesto en sí, Fernández matizó que no hay gran capacidad de maniobra.

El presupuesto que ahora está sobre la mesa ronda los 25 millones, cifra notablemente inferior a la de los últimos ejercicios, que incluían como principal fuente de ingresos la venta millonaria de patrimonio inmobiliario para ejecutar inversiones, una posibilidad que ahora no está contemplada.