Fabiano reconoce que al Compos le cuesta mucho jugar sin balón

La Voz

SANTIAGO

El Compostela no sabe ganar en San Lázaro. En la capital gallega solo empató cuatro (Palencia, Montañeros, Lemona y Barakaldo) de los trece encuentros que lleva disputados esta temporada. Sin embargo, en campo ajeno el conjunto santiagués muestra unos números que firman los equipos que están situados de la mitad de la tabla para arriba.

El Compos logró cuatro triunfos en campo ajeno (Racing de Ferrol, Mirandés, Pontevedra y Cultural Leonesa). Solos los diez primeros clasificados llevan tantas o más victorias que el Compostela a domicilio.

Ante los leoneses, el Compostela «rompió la racha negativa» y, sobre todo, firmó un resultado que en palabras del entrenador, Fabiano Soares, servirá para «poder entrenar mejor durante la semana». Con el triunfo sobre la Leonesa, el entrenador blanquiazul espera que «la gente esté más metida en el trabajo diario».

Fabiano quiere darle de una vez «una alegría a la afición» en San Lázaro. «Hasta siento vergüenza», subraya el técnico, quien insiste en que «sí existe una explicación» a todo lo que le ocurre al Compos cuando juega como local: «Somos un equipo con carencias. Ya lo dije hace tiempo y sigo pensando que tenemos muchos problemas cuando no tenemos el balón».

Aunque se ganó en el campo de la Cultural estas carencias fueron evidentes: «Sucedió más o menos lo mismo que los demás domingos, aunque esta vez estuvimos muy acertados a la hora de la finalización».

Así entiende el técnico que el Compostela tendrá que competir en San Lázaro: «Cuando juguemos en casa el contrario tendrá muchas ocasiones, pero también las tendremos nosotros. Tenemos que atacar para poder ganar. Con balón sabemos jugar y no tenemos problemas para controlar los partidos, pero sin balón tenemos muchos futbolistas que no se implican a la hora de robar. Pero son carencias de esta plantilla. Si vamos de últimos será por algo».

Le gustaría jugar en casa igual que juega fuera, pero los rivales impiden esta fórmula: «Cuando jugamos fuera los rivales están más abiertos. Y nosotros también, por lo que hay más ocasiones. Pero en casa, los contrarios se posicionan de diferente forma. Vienen más cerrados y cuando perdemos el balón las contras son más peligrosas».

Insiste Fabiano en que si el Compostela tuviese más futbolistas que después de perder la posesión del balon se implicasen más en robar, «está claro que no estaríamos de últimos». El técnico confía en que ante el Guijuelo la disposión de sus futbolistas sea la misma que mostraron en León.