La Cámara de Comercio de Santiago se sumó ayer a las críticas al nuevo acuerdo en cuanto a la formación clínica de los alumnos de Medicina. La entidad mostró su «gran preocupación» por el hecho de que los docentes pasen a estar adscritos a la universidad más cercana al centro hospitalario en el que forman a los futuros médicos.
Y no solo eso. La cámara también hizo público su profundo malestar «pola ausencia de información de primeira man sobre o acordo dos reitores e a Xunta». A su juicio, en la actual coyuntura económica, en la que los recursos para las universidades se han visto reducidos, «non parece oportuna a creación de novos centros onde o nivel de investimento e o seu mantemento é elevadísimo», y aboga por que prime la «eficiencia no gasto público e non pensar na creación de novas facultades».
Por su parte, el rector de la USC, Senén Barro, salió al paso de las críticas y pidió que se den «alternativas». El cabeza visible de la USC afirmó que ante ellas, «hai que ser sensible a aqueles detalles construtivos». Barro dice echar de menos más ayuda para explicar bien ese acuerdo, y rechaza de plano renunciar «á titulación que ten» ya que el acuerdo sirve para garantizar la mejor formación sin malgastar recursos.