Agentes del Servicio de Conservación da Natureza sorprendieron el martes a un furtivo pescando con caña en aguas del río Xallas, a su paso por el municipio de Santa Comba durante una ronda de vigilancia. Los hechos tuvieron lugar sobre las seis de la tarde, siendo sorprendido con más de una treintena de truchas de todos los tamaños. Al parecer no actuaba solo, pues sus compañeros que lo escoltaban por la orilla lo abandonaron campo a través al divisar a los guardas.
El final de estas truchas era su venta, poniendo una vez más de manifiesto el furtivismo comercial que sufren los cauces fluviales todo el año. Se trata de un hecho especialmente «dañino» en estas fechas, según apuntan desde la asociación de pescadores de Santa Comba «cando estamos en plena época reproductora». Es precisamente en los meses de invierno cuando las truchas están más cargadas de huevas maduras, se aparean y dejan sobre el lecho del río su descendencia.
La práctica de la pesca en época de veda, como la actual, puede acarrear multas que van desde los 300 a los 3.000 euros, además de una indemnización.