Parece que la modificación de la Ley Orgánica de Universidades del año 2007, que devolvía a los centros españoles la potestad de escoger el sistema de elección del rector, no ha valido de mucho, al menos por ahora. Y es que ese es el balance que arroja la página web de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), que tiene colgados todos los estatutos de las instituciones del sistema universitario español. De hecho, el único centro español que ha decidido regresar a que sea el Claustro el encargado de escoger al nuevo cabeza visible de la Universidad es la de Sevilla, que ha ya aprobado su reforma de los estatutos en base a la Ley Orgánica 4/2007.
Mientras, otras instituciones donde ya han terminado el proceso de adaptación a la legislación vigente, o están a punto de hacerlo, han optado por el sufragio universal ponderado, es decir, otorgar al conjunto de la comunidad universitaria la potestad de escoger al rector. Eso sí, el voto del profesorado con vinculación permanente a la universidad tiene más peso específico que el de, por ejemplo, los alumnos o el Personal de Administración y Servicios.
Entre esas universidades se encuentran las de Vigo y A Coruña. Sus claustros ya han dado luz verde al nuevo marco legal que regirá las instituciones académicas, y en ambos casos han decidido continuar con el sistema que la Ley Orgánica de Universidades del año 2001 impuso al conjunto de la Educación Superior Española.
A solo un día de que la Comisión de Desenvolvemento Estatutario de la USC se reúna para comenzar el proceso de discusión del borrador presentado por la ponencia, en el que se alude a ambos sistemas de elección del rector (mediante el Claustro Universitario o mediante sufragio universal ponderado) tan solo la plataforma Converxencia Universitaria ha hecho pública su postura oficial frente al sistema electoral de la USC. Miguel Bastos, coordinador de CU, ya había adelantado hace unos días que era más proclive a que el Claustro Universitario fuese el encargado de elegir al nuevo rector. Ayer, tras una reunión mantenida entre miembros de la plataforma, se ratificó en sus opiniones.
Lavado de cara
Converxencia Universitaria denuncia que la reforma del sistema que trajo el sufragio universal ponderado en el año 2001 fue solo un lavado de cara que hizo incluso más patentes las desigualdades entre los colectivos que conforman la comunidad universitaria. Por eso, la plataforma aboga por regresar a un sistema en el que los votos de un estudiante son iguales a los de un profesor, a pesar de que en la conformación del Claustro prepondera el número de docentes frente al de estudiantes.
Y no solo eso. Entre las carencias que Converxencia Universitaria ve a la elección por sufragio universal ponderado está el hecho de que, por mucho que todos voten, al fin y al cabo es el Claustro el que tiene la última palabra «porque é quen ten a capacidade de presentar mocións de censura contra o reitor. Se ao final é o Claustro o que decide, ¿porque non aforramos toda a leria?», se preguntaba ayer Bastos, quien también recordó que la puesta en marcha de campañas electorales supone un gran esfuerzo económico y muchas veces los recursos necesarios «só serán obtidos por medio de pactos con actores externos á universidade, o que fai que o candidato electo poida ser refén de grupos de interese ou organizacións alleas á universidade».