El farmacéutico compostelano Alejandro Gómez-Ulla Álvarez, que falleció el pasado jueves a consecuencia de una larga enfermedad, recibió sepultura ayer por la tarde en la iglesia de Santa María de Biduido, la parroquia amiense donde residía. Alejandro Gómez-Ulla era el heredero de una larga tradición familiar de farmacéuticos iniciada por su abuelo, que abrió la farmacia sita en el número 1 de la Porta Faxeira en 1910, seguida por su padre y a la que ahora da continuidad uno de sus cinco hijos, de nombre también Alejandro. Gómez-Ulla contaba 60 años de edad y estaba casado con Pilar Astray San Martín.
Gómez-Ulla compatibilizó su trabajo de farmacéutico con el de profesor en la Facultad de Farmacia de la USC. Autor de numerosos estudios sobre farmacia, Gómez-Ulla era un gran conversador y amante de la oratoria. Participó activamente en la vida social de Compostela, en la promoción del casco histórico y de su actividad comercial -aspecto que destacó ayer la asociación empresarial Compostela Monumental al expresar su consternación por el fallecimiento del farmacéutico-, de clubes deportivos como el Obradoiro y fue fundador del vivero de empresas de la Universidad. También fue concejal por el PP tras las elecciones municipales de 1987.