El sueño municipal de participar el próximo año en la Exposición Universal de Shanghái parece difuminarse. Sin medios propios para afrontar los tres millones de gasto que supondrá la presencia compostelana en esa cita, las aspiraciones del Ayuntamiento dependen plenamente de la Xunta. Y esta no ha tomado todavía una decisión, que estará condicionada por la actual crisis económica y por la priorización en el gasto público dentro de ese escenario. Así lo apuntó ayer el presidente gallego, Alberto Núñez Feijoo, en la visita institucional que cursó al Ayuntamiento y en la que expuso que si el alcalde fue muy sincero a la hora de plantearle esta cuestión, «eu tratarei de selo de igual forma».
Y el mandatario gallego se mostró no solo reiterativo en que la máxima prioridad ahora mismo es el Xacobeo, sino también en exponer la situación de recesión económica actual, en la que han de primar la «eficacia e eficiencia» en la gestión de los fondos públicos, por lo que se ha de valorar si la presencia en Shanghái «é prioritaria nesta situación ou pola contra é máis razoable invertir diñeiro no Xacobeo». Feijoo anunció que en la primera quincena de junio la Xunta adoptará una decisión, que entiende que será compartida por el alcalde, porque «estamos os dous comprometidos coa responsabilidade de que cada euro que se gaste teña a máxima rendabilidade social».
Bugallo no quiso entrar en hipótesis sobre la disponibilidad de la Xunta, en la rueda de prensa semanal que ofreció tras la visita de Feijoo, aunque sí avanzó que, sea cual sea u decisión, no será motivo de polémica. Entiende que estar en la Expo es una gran oportunidad para Galicia, pero que la decisión en todo caso ha de ser de la comunidad autónoma. «Se así o ven, iremos, e se pensamos outra cousa faremos outra cousa».
Bugallo asume que «a situación é a que é» y dice que Raxoi aceptará «a decisión que estime máis oportuna a Xunta, porque tamén é quen ten que afrontar o peso fundamental do custo no caso de ir alí». Y asume también que sin el apoyo autonómico Santiago no estará en Shanghái, ni siquiera limitando los gastos. Admite que no es posible obtener un apoyo determinante de la Administración central, porque España ya tendrá su propio pabellón y además estarán otras ciudades de otras comunidades, «e non nos van dar a nós un trato distinto».
En cuanto a la posibilidad de reducir costes, sostiene que «non ten sentido ir se non se vai en condicións e procurando deixar o pavillón a un nivel razoable». De otra forma, matiza, incluso se podría «trasladar unha imaxe inconveniente».
Santiago está rozando el plazo para confirmar su presencia a la organización de la Expo. «En realidade, a organización está tendo moita paciencia con nós», admite el regidor, ante las nuevas «circunstancias políticas» a raíz del relevo en la Xunta de Galicia. En junio tendrán respuesta definitiva.