La obsoleta red de colectores de aguas fecales de Santa Comba, unido a las intensas lluvias de las últimas semanas, terminaron por provocar una rotura del colector general, y la consiguiente fuga de fecales por una tapa de registro en la misma avenida de Santiago. Pero también a través de un socavón abierto para desviar las aguas contaminadas hacia unas brañas aledañas, en el camino que conduce a la vieja depuradora, una instalación cubierta por la maleza que nunca llegó a funcionar y donde las aguas fecales de una buena parte del casco urbano llevan años vertiéndose directamente al río Abuín sin tratamiento previo alguno.
El portavoz socialista José Antonio Ucha Velo, así como numerosos vecinos de la localidad de Santa Comba, denunciaron ayer la «lentitud» del bipartito xalleiro a la hora de subsanar el grave problema detectado días atrás.
«Non nos parece moi normal que na principal entrada a Santa Comba teñamos as augas residuais correndo pola estrada, e que dende o Concello non actúen coa celeridade que precisa esta importante anomalía», según matizó el líder socialista.
Sin embargo, desde la alcaldía el independiente Miguel Pérez Fernández no solo confirmaba los problemas del obsoleto colector que cruza la zona sino que, además, apuntaba a que había dado órdenes el mismo lunes al capataz de obras para solucionar el problema del vertido de aguas fecales.
Carencias evidentes
Miguel Pérez reconoció este problema y desveló: «Se trata de un punto crítico desde hace tiempo por la deficiente infraestructura de saneamiento que, por desgracia, tenemos en Santa Comba. Llevamos trabajando desde el lunes en la zona, pero no es fácil, ya que es debido a un problema de falta de capacidad del colector para asumir un gran caudal por las escorrentías de las últimas lluvias», señala el regidor xalleiro.
Miguel Pérez confía en que todos los problemas derivados de las «evidentes» carencias en las infraestructuras de saneamiento hidráulico queden solucionadas con la construcción de la nueva estación depuradora de aguas residuales, que se ubicará en una masa de terrenos de 6.000 metros cuadrados en la zona de Guisande, próxima al río Xallas, y sus correspondientes colectores generales, un proyecto que ya tiene luz verde la Xunta de Galicia.
El regidor señala que tiene previsto ponerse en contacto con los responsables de Augas de Galicia, organismo autónomo dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, con el fin «de agilizar al máximo los plazos para que las obras no se dilaten más en el tiempo», ante las urgentes carencias de la red.
Toda esta grave problemática del saneamiento de Santa Comba se verá subsanada de cumplir se la inversión proyectada por la Xunta de una nueva depuradora próxima al río Xallas, un río truchero que recibe directamente las aguas residuales xalleiras desde hace años.
El alcalde confía en que todos estos problemas queden solucionados o, al menos, aliviados tras los trabajos que estos mismos días ha emprendido una brigada municipal de obras, mientras se espera una solución definitiva.