El PP imputa una «persecución sen precedentes» al Concello y este lo acusa de «buscar bronca»
SANTIAGO
En la tercera jornada de polémica por la instalación irregular de carteles de precampaña en la capital, ayer el PP elevó notablemente el tono del debate. A través de una nota de prensa, su grupo municipal acusó al Concello y, en concreto, a la edila de Tráfico, Marta Álvarez-Santullano (PSOE), de emprender contra ellos «unha persecución política sen precedentes na historia recente da cidade». La aludida replicó: «Se han instalado en la dinámica de buscar bronca, nada más».
El enfrentamiento deriva de la infracción de la normativa compostelana cometida por los populares del 30 de enero en adelante, cuando empezaron a colgar banderolas en cinco calles del Ensanche sin para ello haber pedido ni obtenido previamente un permiso preceptivo cuya expedición compete a Tráfico. Tras hacerlo el lunes por la tarde de manera informal vía telefónica, ya el martes por la mañana, la responsable de ese departamento los instó por escrito a retirar los reclamos o bien a legalizarlos en 48 horas, solicitando licencia para ellos. Cuando la concejala socialista emitió dicha resolución, decenas de anuncios del BNG repartidos por varios puntos del centro se hallaban en igual situación que los del PP. No obstante, pasado el mediodía, el Bloque reclamó formalmente la autorización precisa, la cual obtuvo ayer.
El hecho de que Álvarez-Santullano los amonestase solo a ellos y no a sus socios de gobierno en Raxoi, los nacionalistas, constituye, a juicio de los populares, una «falta de respecto e unha desigualdade de trato». La edila, por contra, lo considera lógico, pues, cuando ella intervino en este asunto, del caso del PP tenía conocimiento desde hacía cuatro días, mientras que el del BNG, afirma, le constaba desde hacía uno. «No entiendo su actitud; la solución era tan fácil como hacer lo que hizo el Bloque: pedir permiso para las banderolas», declaró.
Los populares, agotando el plazo que Raxoi les fijó, todavía cumplirán hoy con ese trámite. En el comunicado de ayer, además de todo lo anterior, expresaron su «sorpresa» por la «celeridade» con que el Concello, aplicando una ordenanza en vigor, les ha exigido que descuelguen de inmediato un gigantesco panel de promoción de Alberto Núñez Feijoo que habían desplegado a principios de semana sobre la fachada de un edificio en construcción junto al periférico, en Cornes. «Existen multitude de exemplos de infraccións urbanísticas -contrapusieron- que tardan anos en resolverse ante a impasibilidade do goberno municipal».
«Estilo afrocaribeño»
Por último, imputaron también su cuota de responsabilidad en este tema al propio alcalde, de quien aseveraron: «Non é a primeira vez que se encarga de facer desaparecer propaganda do PP ao máis puro estilo afrocaribeño». «Estos señores están perdiendo los papeles y el sentido; confunden todo e intentan confundir», respondió, a consultas de La Voz, Xosé A. Sánchez Bugallo. «Yo no he intervenido para nada en este tema y la actuación de Marta [Álvarez-Santullano] ha sido absolutamente correcta», espetó. «El Ayuntamiento de Santiago -apostilló- siempre les ha prestado colaboración. En este caso, si no piden el permiso, es difícil dárselo».
Con las palabras del regidor chocan otras que solo unas horas antes había pronunciado el secretario general del PPdeG, Alfonso Rueda, ante periodistas gallegos. «O que lle pedimos ao Concello de Santiago é que non faga política con estas cuestións porque as eleccións nos as vai gañar o Concello», dijo.