Touriño asegura que la autovía de Barbanza estará funcionando al 100% «como máis tarde en xaneiro»
SANTIAGO
Ahora mismo, circular por la autovía de Barbanza es sinónimo de hacerlo por una calzada con cuatro carriles ya asfaltados de Ribeira a Padrón. Quizás porque se ve aglomerado por todas partes, son muchos los que tienden a pensar que las obras dan ya sus últimos coletazos. Sin embargo, quizás para no hacer promesas arriesgadas, el presidente de la Xunta de Galicia prefirió ayer no concretar los días de espera que quedan para que se remate la vía de alta capacidad. Se limitó a decir que «como máis tardar en xaneiro» la carretera estará operativa al 100%. Es decir, de quedar lista en el primer mes del 2009, se cumpliría el plazo previsto desde un principio.
Ahí no hubo sorpresas. Pero sí en otras referencias a la autovía barbanzana. ¿Por qué? Emilio Pérez Touriño puso el acento en un asunto más que polémico. De esta forma, dijo que en la carretera habrá un total de 19 kilómetros de guardarraíles con protección para los motoristas. Es decir, se atiende en parte la exigencia que llevó a los moteros barbanzanos a realizar las más variopintas protestas en los últimos meses. Quizás enviando un mensaje al Partido Popular -que se puso del lado de los aficionados a las dos ruedas-, Touriño recordó por pasiva y activa que en el proyecto de la vía de alta capacidad «non había nin un quilómetro con esa bionda, ao igual que no resto de Galicia». Se refirió a que en toda la comunidad habrá 200 kilómetros lineales con estas medidas especiales para proteger a los motoristas, y que serán un símbolo de que «o país mellora e hai un Goberno que responde».
Inauguración
El presidente de la Xunta y la conselleira de Política Territorial, María José Caride, acudieron ayer a Cabo de Cruz para poner la primera piedra de las obras de remodelación del muelle del núcleo boirense, el caballo de batalla de los vecinos durante los últimos 15 años.
La Xunta invertirá unos 10 millones de euros en una obra que se hará realidad durante los 24 próximos meses. De esta manera, dijeron que se va a derribar una escollera y un muro que perderán su utilidad -ubicados en el actual muelle- y que se levantará un dique y un contradique nuevos que multiplicarán por seis el espacio protegido de la dársena. Tanto Touriño como la responsable de Política Territorial calificaron estas actuaciones en Cabo de Cruz de «xustas e necesarias».