La Guardia Civil de Tráfico utiliza ya el radar móvil en la autovía de Brión tres meses después de su apertura

La Voz

SANTIAGO

09 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando aún resta una semana para que se cumplan tres meses desde la entrada en funcionamiento de la autovía Santiago-Brión (AG-56), la Guardia Civil de Tráfico ya utiliza en esa carretera sus sistemas automáticos de detección de infractores. Ayer al mediodía, un agente del cuerpo estacionó un coche camuflado dotado de un radar móvil junto a los elementos de señalización de una de las salidas del trazado, de modo que ese auto resultaba difícil de identificar desde la distancia.

El medidor estaba dispuesto de forma tal que captaba las velocidades a las que circulaban los turismos sobre la calzada reservada para desplazamientos en sentido Bertamiráns-Compostela. Unos cientos de metros más adelante, una patrulla de compañeros del anterior ordenaba detenerse a aquellos conductores que habían sido sorprendidos circulando más rápido de lo permitido.

En un 92% de la AG-56, debido al elevado número de enlaces en tan corto espacio físico, las autoridades han determinado que no se puede viajar a más de 100 kilómetros por hora y los radares de Tráfico suelen activarse cuando los topes establecidos se exceden en un 10%, o sea, para el caso, a partir de 111. No obstante, dada la calidad del firme asfáltico y el correcto trazado de la infraestructura, cientos de personas cada día suelen recorrerla a entre 115 y 130 por hora, si no a más velocidad.