Los vecinos del Castiñeiriño advierten del riesgo de colapso del barrio por la autovía y el AVE
SANTIAGO
El presidente de la Asociación de Vecinos do Castiñeiriño, Lois Calvelo, va a solicitar hoy mismo un encuentro urgente con el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, con el objetivo de recabar de primera mano información sobre el proyecto que el Adif maneja para meter el AVE en Santiago desde Ourense.
La preocupación es notable, porque el plan inicial que ha encargado el administrador de infraestructuras ferroviarias no incluye una demanda básica, que es la creación de un falso túnel que haga permeable un barrio como el del Castiñeiriño, «afogado» ya en la actualidad por la vía del tren -que se va a desdoblar para que entre el AVE-, la autopista AP-9 -que también va a pasar de dos a cuatro carriles por sentido en ese tramo- y la inminente apertura de la autovía de Cacheiras, que derivará todo el tráfico hacia esa zona.
El dirigente vecinal tiene una garantía, y es que el alcalde es consciente de la necesidad de ese falso túnel, que tendría unos ochocientos metros de longitud, pero sin embargo el Adif no hace mención a esta iniciativa ni la incluye de momento en las millonarias inversiones del AVE en Galicia.
Calvelo considera que es el momento de presionar desde el Concello para evitar los hechos consumados, que dejarían a su juicio al barrio en una situación delicada. «Sabemos que non é barato, pero todos temos en mente outras obras que tampouco son baratas e mesmo se fan igual», razona el dirigente vecinal.
Tres mil vecinos más
Según los cálculos de Calvelo, las deficientes infraestructuras de la zona van a ponerse «ainda máis» en evidencia cuando se empiecen a habitar las 1.800 viviendas nuevas que están programadas, en construcción o acabadas en un entorno en el que las mejoras viarias, que las ha habido, han sido fagocitadas por los miles de coches que se dirigen a diario hacia el periférico, la AP-9 o el vial Sar-Pontepedriña. «Estamos a falar dun mínimo de tres mil novos veciños nos próximos meses e bastantes máis a medio prazo», dice Calvelo haciendo las cuentas. La solución del falso túnel no es definitiva, afirma, pero «axudará».