24 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Es muy lícito el cuerpo a cuerpo político, pero el ciudadano podría llegar a pensar que los concejales a los que paga dedican más tiempo a hacerse la puñeta que a trabajar. La senda puede ser peligrosa para todos, aunque garantiza el fin del corporativismo mal entendido y que el más mínimo traspiés dé que hablar. Los medios estamos encantados. ¿Y los vecinos?