Medidas electorales atractivas con un difícil trecho hasta su plasmación en realidad

La Voz

SANTIAGO

Los serios obstáculos que se interponen en el camino de los transportes alternativos en una ciudad histórica y peculiar como Santiago acentúa las distancias entre el dicho y el hecho, entre lo reflejado en los programas electorales y la realidad asumible.

El PSOE recoge en su texto programático la potenciación de la movilidad ciudadana a lomos de la bicicleta, incorporando varios puntos de alquiler y estacionamiento de velocípedos por todo Santiago. Y señalizando las rutas.

Contempla, entre otras medidas, el metro ligero entre la periferia y la ciudad y un minimetro desde el pie del monte Gaiás hasta el complejo cultural.

El BNG propone la creación de carriles-bici en la ciudad, pero los sitúa en todas las calles nuevas de más de 16 metros y en las que se vayan reurbanizando. Junto a los microbuses del casco viejo, apela también al metro ligero para comunicar la ciudad con zonas como Milladoiro, Bertamiráns, Lavacolla y Cacheiras.