Dicen que cuando una persona experimenta un cambio importante en su vida siente la necesidad de cambiar el mobiliario de su hogar. Para dar respuesta a la demanda de interiorismo, Cristina Pinzás abrió su negocio hace diez años y, desde entonces, amuebla la casa de muchos santiagueses.
-¿Cuáles son las tendencias de esta temporada?
-Vuelve lo barroco. Se está perdiendo el aire minimalista de los últimos años. Ahora se trata de una decoración más personalizada. Por decirlo de alguna manera, el mezclar se lleva.
-¿Qué caprichos se da la gente en una tienda de decoración?
-Depende del sector del que se trate, pero si hablamos de capricho podemos estar refiriéndonos a una buena alfombra o a un sofá en concreto. Hoy en día la casa es un elemento muy importante y eso se nota también en los baños.
-¿Ha cambiado el concepto de interiorismo?
-Hoy se hace de una manera más global. Los clientes hacen un estudio general de la habitación. Antes se iban comprando los muebles poco a poco, pero hoy se adquiere el conjunto de la estancia en grupo.
-¿Qué es lo último en el sector?
-Está de moda empapelar la casa. Se recupera una tradición antigua modernizándola. Ahora se empapela sólo una parte del espacio y hablamos de papeles con mucho colorido, más movimiento, nuevos estampados...