Los propietarios del edificio de protección autonómica Adelfa de San Antoniño, en Barro, decidieron dar una tregua a la promotora, Viviendas Caselas, y por ello retiraron de la fachada las pancartas reivindicativas que colgaban desde principios de mayo.
Así lo explicó ayer el presidente de la comunidad de vecinos, Elías Simón. «Nos lo pidió la promotora y en un gesto de buena voluntad decidimos quitar las pancantas hasta este jueves. Nos dijeron que están tratando de solucionar el problema, si no es así las volveremos a colocar».
El conflicto que viven los propietarios se remonta al pasado noviembre, cuando se trasladaron al nuevo edificio para vivir. A pesar de que el Concello de Barro dio al promotor licencia de primera ocupación, los vecinos se encontraron con que había luz de obra y no se había instalado un centro de transformación. Viviendas Caselas, que atraviesa por problemas económicos, tiene sin vender trece pisos y sin construir otros tres edificios de la promoción Adelfa.
En las pancartas, visibles desde la carretera N-550, se podían leer lemas como «Vivendas de protección que non cumpren as condicións», «Solución ¡Xa!» o «Licencia de 1ª ocupación sin centro de transformación».