Naufragan en los juzgados áreas industriales iguales a 400 campos de fútbol

alberto castroverde, mARCOS GAGO PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Los polígonos de la comarca con problemas derivados de sentencias superan la superficie catalogada en Pontevedra

01 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Dicen los historiadores que el Coliseo romano fue construido en diez años entre el 70 y el 80 después de Cristo. Si un día investigasen la gestación de los polígonos industriales de la comarca de Pontevedra llegarían a la conclusión de que el gran anfiteatro de la dinastía Flavia era una empresa mucho más llevadera que unos parques empresariales que llevan diez o doce años dando tumbos. Una superficie industrial equivalente a 400 campos de fútbol naufragó hasta ahora en los juzgados mientras el paro se acerca a los cinco millones.

Sucesivas sentencias han acreditado un denominador común: el incumplimiento de la ley por parte de los promotores. El caso más reciente es el de Barro-Meis, donde se desarrolló el proyecto de sectorización, imprescindible para convertir un terreno de monte urbanizable, pero no delimitado, en una superficie industrial. Dieciséis empresas con 27 parcelas adquiridas se juegan su desarrollo. Quedan además otras 49 parcelas por vender y están en juego cientos de puestos de trabajo y una inversión solo en la urbanización del polígono que se aproximará a los 36 millones de euros.

El fallo del Tribunal Superior invalidó solo la bolsa de 505.000 metros de Outeda-Curro, primera en desarrollarse. Pero, de forma indirecta, afecta al resto del polígono de Barro-Meis con otras tres bolsas importantes, dos de ellas en Meis (440.000 y 236.000 metros) y otra más en Barro (700.000 metros en Caeiro). Ninguna de ellas podrá desarrollarse, a la luz de la decisión de los jueces, si no tiene asegurados los servicios elementales como agua y saneamiento.

Rellenos a juicio

Barro-Meis, actuación estrella entre los parques previstos para crear empleo en la comarca, tuvo un problema con los servicios. Pero otra gran fuente de empleo -300.000 metros de la zona de ampliación del puerto en Estribela (Pontevedra)- está asimismo en juego después de que los tribunales declarasen ilegales gran parte de los rellenos efectuados. El Tribunal Supremo anuló el plan especial del puerto y las licencias otorgadas por Marín y Pontevedra en base a la ordenación urbanística de este documento. Estas decisiones dejan en gran inseguridad jurídica la actividad de varias naves frigoríficas e industriales. En idéntica situación queda la terminal de contenedores y varios muelles del sector comercial.

Otro de los problemas más frecuentes que afectan al desarrollo de este tipo de superficies tienen que ver con la valoración de los terrenos. Comunidades de montes acuden con frecuencia a los juzgados en busca de una valoración digna y, en ocasiones, como sucedió con A Ran en Cuntis, con 1.200.000 metros previstos, el fallo posterior obliga a reprogramar toda la actuación. En Nantes-Sanxenxo (650.000 metros) también hubo problemas con la sectorización.

Todos estos polígonos que encallaron en los juzgados suman unos cuatro millones de metros, una superficie que supera los tres millones de metros que actualmente tiene catalogados el municipio de Pontevedra para uso industrial.