El fin de semana volvió a dejar en el casco histórico de Cambados un rastro de destrozos, producto de las gamberradas de un grupo de vándalos. En esta ocasión fue la plaza Ramón Cabanillas la que sufrió las consecuencias de los desmanes nocturnos. En este entorno, el sábado por la noche fueron arrancadas las plantas y los arbustos de las jardineras, que quedaron esparcidos por el suelo. No contentos con ello, extendieron por el pavimento buena parte de la tierra que sacaron de las macetas.
Ante este nuevo acto de vandalismo, el Concello de Cambados hizo ayer un llamamiento a la colaboración ciudadana. La ayuda de los vecinos hizo posible que el fin de semana pasado fuesen identificados dos menores que pintaron los bancos de la Praza do Concello, que fueron denunciados por la policía en el juzgado.
Desde el Ayuntamiento de la localidad no están dispuestos «a consentir que sigan deteriorando o patrimonio de todos os cambadeses» y garantizan contundencia por parte de la Policía Local.