El colectivo vecinal de afectados de Bértola y A Esculca, en Vilaboa, y la Asociación pola Defensa da Ría (APDR) canalizaron la presentación de más de 280 alegaciones a la ordenanza municipal de antenas de telefonía móvil de Vilaboa. Estos afectados consideran que esta norma «non ten en conta as inquedanzas veciñais» y piden tener una mayor participación en los procesos administrativos e inspecciones.
Esta asociación pidió que se protejan los centros o lugares sensibles, considerando en esta categoría el interior de las viviendas o espacio de ocupación por una misma persona durante seis o más horas. Plantean que se limite la densidad de potencia permitida y la distancia al punto de emisión.
Además se solicita que la participación ciudadana comprenda la implicación y seguimiento por parte de los afectados de los procesos de implantación e inspección de las antenas.
Asimismo, reclaman que se establezca un sistema de control municipal de las emisiones. Los vecinos creen que el Concello tiene que fijar una red de medición en tiempo real y destinar una partida concreta para este fin en los presupuestos anuales.
Por último, demandaron un acceso directo a la información sobre el despliegue y la exposición de la población a las radiaciones «en tempo real e non baseada en datos de medias».
Por todas estas razones, este colectivo de Vilaboa y la APDR solicitaron al Ayuntamiento que se abra un proceso negociador para consensuar con ellos la conflictiva ordenanza.