Lo que Ence separa lo une el látex rojo

La Voz

PONTEVEDRA

02 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los sindicatos, tan acostumbrados a dirigir su léxico reivindicativo hacia gobiernos y patronales, también deberían, aunque solo fuera de vez en cuando, someterse a una autocrítica para adaptarse a los tiempos y definir papeles y objetivos.

El trabajador de a pie, esto es, la inmensa mayoría de los mortales, tengan o no contrato en activo (con la que está cayendo, conviene matizar para no excluir a media humanidad), no entiende de rencillas personales ni de flirteos con quien pretende estrujar sus bolsillos para seguir en primera fila y ostentando una representación de primer orden con una nómina cada vez más mermada de afiliados.

La prueba está en que las celebraciones del Día del Trabajo ayer en Pontevedra fueron el fiel reflejo de que la gente no está demasiado motivada para ponerse a elegir con quién se echa a la calle.

Extraña, ¿no? que en una provincia con 83.200 personas en paro y con muy pocas perspectivas de momento de alejarse de una oficina del Inem, no haya una movilización de esas que escriben la historia.

Los dirigentes comarcales de UGT y Comisiones Obreras siguen hablando de sus distintas perspectivas sobre el futuro de Ence como uno de los principales motivos por los que ayer decidieron no conmemorar juntos el 1 de mayo. También de sus diferentes percepciones sobre cómo debe gestionarse la polémica financiación del futuro hospital público que promueve la Xunta, o la capitalidad, o los problemas laborales en el Ayuntamiento...

Pero, por detrás subyacen otras cuestiones políticas y terrenales que impiden a los pontevedreses grabar en su retina una marcha sindical unitaria y reivindicativa, como garantía de que sus condiciones laborales y sus derechos serán defendidos con el ímpetu de otras centrales europeas, por lo que se ve de mayor peso y solvencia.

Hay que dar un primer y necesario paso para dejar de estar unidos solo por el uso común del látex rojo de los globos con los que se adornaron ayer Comisiones Obreras y UGT. Con la CIG, ni siquiera coincidían en eso.