Funcionarios de la policía científica de la Comisaria de Pontevedra recogieron ayer pruebas para tratar de esclarecer el robo perpetrado en el colegio Salvador Moreno en la madrugada del jueves.
Durante el robo, los ladrones se hicieron con más de 200 euros en metálico, una cámara de vídeo y otra de fotografía y una televisión recién comprada. Los investigadores tomaron huellas de dos latas de Coca-cola que los amigos de lo ajeno dejaron en el colegio. El suceso se produjo mientras las monjas que residen en el centro escolar estaban durmiendo. Al parecer, las religiosas se percataron de lo sucedido en la mañana de ayer cuando vieron que la puerta de la escuela estaba abierta.
Además del botín que se llevaron, los amigos de lo ajeno recorrieron las instalaciones en busca de más artículos que robar.
Ladrones del SEK
Por otro lado, la Guardia Civil, en este caso, también estaba investigando el robo ocurrido en las instalaciones del colegio SEK, ubicado en A Caeira, Poio. Allí, unos ladrones accedieron al interior del recinto, y con la ayuda de un soplete, lograron abrir la caja fuerte del centro. Los cacos se hicieron con unos dos mil euros en metálico. En el robo participaron varias personas.