La CIG prepara una querella contra la familia Lago por su gestión en Alfageme

M. S.

PONTEVEDRA

La responsable de la CIG Rosa Abuín estaba ayer muy molesta porque en la crisis de Alfageme se está «criminalizando aos traballadores» mientras la actual propietaria del grupo conservero, la familia Lago, no está siendo investigada por la Fiscalía: «Non entendemos como a familia Lago non está na Fiscalía», criticaba Abuín, arropada por la plantilla de la fábrica de Ribadumia. Tanto es así que en el sindicato consideran que desde diferentes ámbitos se está defendiendo a la familia Lago, propietaria de la mayoría de las acciones de la conservera Bernardo Alfageme.

Pero lo cierto es que la CIG no está dispuesta a que los propietarios de Alfageme campen a sus anchas después de haber llevado al grupo a la quiebra. El equipo jurídico del sindicato está estudiando una querella contra la familia Lago, y están decididos a interponerla. En cuestión de quince días, calcula Rosa Abuín, estará presentada. Además, a esa iniciativa penal se sumará una demanda que presentarán en la sala de lo Social por los salarios que se adeudan a la plantilla. Todo ello sin dejar de «pelexar para que a consellería meta á familia Lago na Fiscalía».

Pero si el dedo acusador de la CIG apunta hacia la familia Lago, desde el sindicato nacionalista también tienen palabras duras para la Xunta. «Esperamos que a Xunta nos dea unha solución. O PP prometeu actuacións contra a crise económica e agora manda ao paro a 400 traballadores», decía ayer Abuín, que se preguntaba si estaríamos hablando de una situación similar en el caso de que la mayoría de los trabajadores, en lugar de ser mujeres, fuesen hombres -«non se trata igual un traballo feminizado ca outros», opinaba la sindicalista-.

Reuniones pendientes

Desde la CIG anuncian que «o conselleiro terá que explicar se está na liña de deixar caer as pequenas empresas». El sindicato espera, de hecho, poder reunirse con el responsable de Industria en los próximos días. También está pendiente un encuentro con el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, porque «algo terá que dicir cando as catro fábricas do grupo Alfageme están na provincia».

Por otra parte, ayer finalizaba el plazo para que la empresa presentase en el juzgado la documentación para el concurso de acreedores. Efectivamente, los papeles fueron entregados, si bien parece ser, según comentó Rosa Abuín, que se amplió el plazo un día más, hasta hoy, porque faltaba todavía algún pequeño trámite. En cualquier caso, «practicamente estamos no concurso de acreedores».

Este proceso, dice la confederación intersindical, no excluye que continúe habiendo empresas interesadas en adquirir el grupo conservero. Ahora bien, todo esto se debatirá en el momento en que se redacte el convenio con los acreedores de la empresa. Entretanto, las deudas de la empresa quedarán paralizadas, lo que significa que los trabajadores continuarán, de momento, sin percibir los salarios que se les adeudan.

En todo caso, la plantilla de Alfageme no está dispuesta a permanecer de brazos cruzados mientras se resuelven todas estas cuestiones, sobre todo desde el momento en que la actividad en las plantas conserveras está paralizada. Mañana mismo los trabajadores de Ribadumia se desplazarán hasta Santiago para manifestarse delante de la sede de la Consellería de Industria, una movilización en la que anunciaron su participación sus compañeros de la fábrica de Vilaxoán.

La salida está prevista mañana a las nueve de la mañana de la fábrica de Ribadumia para estar a las diez y media en Santiago.

Quieren con ello recordar a la Xunta que existen cerca de cuatro centenares de familias afectadas por la crisis de este grupo empresarial y que están dispuestos a luchar por sus empleos.

Pero, además, también quieren denunciar que se está «intentando derivar os cartos do grupo Alfageme a Promalar», la inmobiliaria que en su día se hizo con la mayoría de las acciones de la conservera Bernardo Alfageme. «Creo que a consellería ten que meter na Fiscalía a Alfageme e a Promalar», decía ayer Rosa Abuín.

Por último, desde el sindicato censuran que se haya detenido a algunos de sus integrantes. «Parécenos un cachondeo que anden detrás dos traballadores e que defendan á familia Lago», concluía la responsable del sector conservero en el sindicato CIG.