El Premio Lola Torres 2009 recae en un restaurante de Barcelona y aspira a dar el salto internacional
PONTEVEDRA
El salón de plenos de O Grove se convirtió ayer, de nuevo, en el escenario elegido para dar lectura al fallo del Premio Nacional de Gastronomía Tradicional Lola Torres. El ganador en esta octava edición es el restaurante 7 Portes, situado en la plaza Isabel II de la ciudad de Barcelona. El jurado concedió el premio a propuesta de la Asociación de Restaurantes Centenarios de Cataluña y del miembro de Amigos da Cociña Galega, Cándido Iglesias.
7 Portes fue inaugurado en 1836 y se ha consolidado ya como un referente de la buena cocina catalana hecha en Cataluña. Se ubica en un edificio declarado de interés arquitectónico nacional que ilustró la primera fotografía hecha en España. En 1942 pasó a manos de Paco Parellada, fundador de una de las más prestigiosas dinastías de restauradores de Cataluña.
El jurado tuvo en cuenta la extensa variedad de recetas y el «bo facer» de este clásico de la restauración a la hora de escoger entre las 78 propuestas presentadas. De estas fueron desestimadas dos por no cumplir los requisitos y otras tres por proceder de Portugal, dado que el premio es de ámbito estatal.
El galardón será entregado el próximo mes de abril en el Centro Superior de Hostelería de Galicia (Santiago). Pero la atención se centraba ayer en O Grove. Como es habitual, numeroso público acudió a la lectura del fallo, entre ellos, la secretaria xeral para O Turismo, Carmen Pardo, quien manifestó su apoyo a una iniciativa que contribuye a difundir la imagen de Galicia y su gastronomía por toda España. Pero su proyección podría ser mayor. El jurado planteó ayer que en próximas ediciones se le dé al premio carácter internacional.
El hostelero local, Rafael Mourelos, habló en nombre de la familia de la cocinera que da nombre a este premio para glosar la figura de Lola Torres. Y el presidente de la Fundación Amigos de Galicia aprovechó el acto para reivindicar una «seña de identidad» para el marisco gallego. Entre el público había numerosos representantes sociales y políticos.