La Bienal de Grabado de Caixanova cumple sus diez años de vida y muestra una selección de ochenta trabajos.
23 abr 2009 . Actualizado a las 20:12 h.Desde la primera Bienal de Grabado organizada por Caixanova hace ya diez años, el número de participantes en este certamen se ha quintuplicado, hasta llegar a los más de mil de esta última edición, mientras que los países también se han cuadriplicado, con un total de 56, entre los que figuran el Líbano, La India, Egipto o Tailandia, de donde llegaron 26 obras.
La entidad muestra en su sede en Pontevedra la selección de ochenta trabajos realizada por el jurado en esta convocatoria, en que la medalla de oro de la Bienal ha ido a parar al polaco Grzegorz Handerek, cuyo ejercicio técnico, como señaló la comisaria de la muestra, Paloma Vela, «es toda una obra maestra».
Vela subrayó que «con esta exposición estamos haciendo una fotografía de lo más selecto del grabado a día de hoy en todos los puntos del planeta».
Además de las tres obras premiadas, (el segundo galardón fue para el español Mikel Belacortu y el tercero para la polaca Dorota Nowak), y de las que llevaron mención honorífica, la exposición cuenta con el trabajo de seis artistas invitados, entre ellos Broto, Juan Genovés o Isabel Quintanilla, cuya obra La Menina estuvo expuesta en la muestra Doce artistas en el Museo del Prado.
«La exposición tiene muchas lecturas -añadió la comisaria Paloma Vela-, muchos apartados, todos ellos con el punto en común de la heterogeneidad. Estamos hablando de muchos puntos del planeta, muchas inquietudes y distintos lenguajes, incluso técnicas. Todo esto se plantea como un viaje a través del mundo y de las inquietudes que los artistas vuelcan a través del grabado».