La hora del puente de la Herrería

PONTEVEDRA

La apertura de la variante este de la N-550 permitirá a Caldas negociar con Fomento el traspaso de la travesía e impulsar dos proyectos pensados para los peatones

19 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El «día histórico» que supuso para Caldas la apertura al tráfico, el pasado 1 de abril, de la variante este de la carretera N-550 puede tener continuidad. El Ayuntamiento quiere aprovechar la importante disminución de vehículos por el centro urbano -que el Ministerio de Fomento cifra en más 10.000 diarios- para impulsar iniciativas que redunden en la seguridad vial, especialmente de los peatones.

El gobierno local ya abordó en varias ocasiones con la Demarcación de Carreteras del Estado el traspaso de la travesía urbana al Concello. La entrada en servicio de la variante este y la llegada del gallego José Blanco al ministerio puede acelerar los trámites. El puente de la Herrería sería uno de los principales beneficiados con el cambio de competencias.

Esta zona estrecha, donde hasta ahora se producían muchos embotellamientos, se quiere ganar, en cierta medida, para los viandantes. Dos son las propuestas que tiene en mente el Concello y que ya fueron aprobadas por el pleno.

Una de ellas, que obtuvo el respaldo de la corporación municipal en septiembre del 2008, fue presentada por el PSOE. Se trata de la construcción de una pasarela peatonal paralela al puente de la Herrería que permitiría enlazar el Camiño Real con el actual paseo fluvial de A Tafona. Lo que se persigue en mejorar la seguridad de los peatones y de los peregrinos que hacen el Camino Portugués a Santiago, ya que las aceras son muy estrechas y hasta ahora transitaban muchos vehículos pesados.

A esta iniciativa se sumó un mes después otra del partido Independentes de Caldas (ICdR), también acordada en pleno. En este caso, se solicita a Fomento la elaboración, contratación y ejecución de un proyecto de rehabilitación del puente de la Herrería.

La actuación comprendería la limpieza de la maleza, el encintado de la piedra, nuevas luminarias adecuadas, la reparación de las maltrechas aceras, la mejora de la estética de la tubería de conducción de agua potable instalada en el año 2006 y la restauración y sustitución de la barandilla. Con este proyecto, para el que el Concello negocia la financiación, se pretende frenar el deterioro de un elemento patrimonial catalogado.