Un nuevo escenario que deja en fuera de juego a Pontevedra

A. C.

PONTEVEDRA

El gobierno local de Pontevedra jugó en tiempos del fallecido conselleiro Xosé Cuíña a poner trabas a la conexión con Ourense por O Carballiño y a la conexión con Lugo en beneficio de la autovía a O Porriño. De nada valieron las voces que, ya en aquellas fechas, advirtieron que la nueva autovía hacia el sur, en concreto, hacia Vigo llegaría sola por necesidades de tráfico y que la que realmente era difícil de conseguir era la del norte.

Lo que sucedió, en realidad con el paso del tiempo, es que la autovía de O Porriño y la de Vigo van tan juntas que hasta se planteó suprimir parte de su trazado -lo hizo la Xunta sin éxito- o, al menos, ampliar el tronco común de ambas. En los últimos meses, la competencia entre ambos proyectos era ya un secreto a voces. ¿Qué debía hacerse antes? ¿Los cuatro carriles entre O Confurco-O Porriño y Pontevedra? ¿Los cuatro carriles entre Pontevedra y Peinador-Vigo?

A la hora de jugar esta partida, Redondela, Vigo y Política Territorial apostaron decididamente por la autovía Pontevedra-Vigo con un polémico trazado paralelo a la A-57. Pontevedra, sin embargo, se inclinó por construir antes la A-57 y por dar prioridad a esta autovía. Lo que sobraba, según las tres fuerzas políticas que se sientan en el Pazo Municipal, es un tramo de la autovía a Vigo y lo que habría que hacer sería tal vez una conexión desde la zona de Pazos hasta Peinador pare evitar duplicidades (ver gráfico).

Ahora, todo apunta a que Fomento da alas a la autovía a Vigo y deja frenada la A-57. Así lo indica la práctica paralización durante año y medio del tramo Vilaboa-Soutomaior en contra de lo que quería el gobierno local. De nada le han servido los apoyos del BNG al Gobierno para aprobar los Presupuestos y salvar a Magdalena Álvarez.

La conexión con la A-52 llega 15 años pendientes -desde el 2003- y así va a seguir al menos un año más. En total, 16 años para que llegue a moverse una palada de tierra. El diseño de la autovía Pontevedra-Vigo se adjudicó en marzo del 2006 y salió a información pública en noviembre del 2007. Ahora, recibirá el visto bueno de Medio Ambiente. En año y medio puede haber proyectos. En solo tres años habrá realizado el mismo recorrido que la A-57 en 16.