La distancia sideral entre los 140 millones presupuestados y los 700 que se precisan para acometer las grandes infraestructuras de Pontevedra no son el único motivo de preocupación de las cuentas del Gobierno 2009. Hay cuatro grandes proyectos inmersos en un enorme y oscuro agujero presupuestario: ninguna consignación para obra y ningún plan plurianual de construcción.
Al lado de cuatro de los cinco grandes proyectos de Pontevedra aparecen en los Presupuestos la siglas PC. No se trata de ninguna referencia al mundo de la informática o de la política partidaria por más que pudiera pensarse así. Lo que esas siglas quieren decir es que todavía se está en fase de Proyecto Constructivo, es decir, que aún no se entra en fase de obra. A veces, estas partidas PC se acompañan de otras con la sigla O (obra) para dejar claro que se terminará el proyecto y se empezará a mover la tierra. Peor en cuatro infraestructuras claves para las Rías Baixas, el Presupuesto no prevé que esto suceda.
Por si todo esto fuera poco, la financiación de los proyectos, como ocurre con el AVE a Ourense por Cerdedo, se estira hasta el 2011 e introduce serias dudas sobre el efectivo comienzo de las obras en el 2010.
Una deuda del peaje
Lo mismo ocurre con la autovía Pontevedra-Vigo, donde la redacción del proyecto se estira hasta el 2010. Es decir, que las obras podrían iniciarse incluso después del año prometido para su inauguración cuando la Xunta rebajó el peaje de Rande solo para los movimientos Vigo-O Morrazo y dejó al margen Pontevedra.
En el caso de la circunvalación, se prolonga hasta el 2009 la redacción de los proyectos de los tramos Vilaboa-A Ermida (hasta la carretera de Ponte Caldelas) y A Ermida-Pilarteiros (hasta el vial de Campo Lameiro). Es el fruto de haber retrasado la licitación de la elaboración de estos documentos, una demora que sirve ahora de disculpa a Fomento para perder un año más. La historia -prolongación hasta el 2009- se repite con los cuatro proyectos de la A-57 (conexión con la A-52) O Confurco-Padróns, Padróns-Pazos de Borbén, Pazos-Soutomaior y Soutomaior-Vilaboa.
Solo el Eje Atlántico en su recorrido Catoira-Pontevedra-Vigo está en fase de obras, aunque las inversiones se prolongan hasta el 2012. Esta línea podría canalizar ya un mayor esfuerzo inversor en la provincia con vistas a adelantar su terminación al 2010 o, al menos, no retrasarla más allá del 2011.
Al margen de las cinco grandes infraestructiuras pendientes, hay que anotar los 10.000 euros consignados para la ampliación de la AP-9, una partida que parece exigua cuando hay que dotar Rande de cuatro carriles más, ampliar los nudos de Salcedo y A Barca o construir el nuevo nudo de Campañó.