Las cofradías suman unas 1.300 personas, ?y algunas han perdido hasta el 30% de sus socios en ocho años
23 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La náutica deportiva se ha situado como el destino natural para la reconversión del sector pesquero de la ría de Pontevedra. En apenas diez años, los puestos de trabajo ligados a los barcos de recreo superarán a los empleos de la pesca de bajura y litoral.
Mientras la actividad se reduce en el marisqueo y en los barcos de bajura y arrastre, la vida en los puertos deportivos no hace más que aumentar. Los planes de creación de amarres de Portos de Galicia en Pontevedra vendrá a multiplicar los puestos de trabajo en este pujante sector.
En la actualidad, aproximadamente 500 personas se ocupan en los pantalanes y en mantenimiento y cuidado de los yates. Solo en el puerto deportivo de Sanxenxo, trabajan cerca de 200 personas, entre patrones, tripulación y operarios de limpieza y reparación de los barcos. A ellos hay que sumar los 14 puestos de trabajo de Nauta ligados exclusivamente al muelle.
Además, según la Federación Europea de Puertos Deportivos, cada atraque en el mar deja 35.000 euros en tierra. Los empleos directos generados en torno a la náutica deportiva equivalen a un puesto de trabajo por cada dos yates. Así los siete puertos que actualmente se encuentran en funcionamiento en la ría, dan trabajo a medio millar de personas.
El plan director de Portos prevé crear 1.782 nuevos amarres en la comarca en el año 2020, que se sumarán a los 903 puntos de atraque que ya están instalados en Pontevedra. Los empleos directos en los amarres proyectados generarán 991 puestos de trabajo, cien en los pantalanes y 891 en mantenimiento y servicios a las embarcaciones. De esta manera, en una década se emplearán en la náutica deportiva 1.500 personas. La cifra superará a los 1.300 trabajadores del sector pesquero de la ría.
Hijos de marineros
Las expectativas para los próximos años no son esperanzadoras para la actividad extractiva en Pontevedra. Lejos de crecer, las cofradías de la comarca no han hecho más que perder socios en los últimos años. El pósito de San Telmo ha registrado unas 150 bajas, Lourizán, unas 40 y Raxó, medio centenar.
Mateo Lis, capitán del puerto deportivo de Sanxenxo, afirma que no es habitual que los marineros se reconviertan al sector náutico, puesto que este requiere cada vez más una formación especializada, pero si es una salida para sus hijos. «Es una salida para los chicos que no quieren seguir en la pesca pero que desean seguir ligados al mar», explica el gerente del puerto.