Dos de los diecisiete proyectos presentados por la provincia -uno de lujosas pousadas y otro de extensión de Internet- van a recibir 10,8 millones de euros de fondos del Feder, tras la decisión adoptada por la UE y el Ministerio de Administraciones Públicas (MAP). Pero en los despachos de Madrid y Bruselas han quedado sepultados otros proyectos interesantes, entre ellos, uno para enterrar contenedores de basuras.
El objetivo era meter bajo tierra los contenedores que afean las calles de muchas ciudades y pueblos. Zonas con singular importancia paisajística, cultural y turística serían las primeras beneficiarias. La actuación se planteaba para 55 concellos con un presupuesto de 9,5 millones de los que se pedían 6,6 al Feder, mientras que 1,9 los iba a poner la Diputación y 0,9 los ayuntamientos. Pero el proyecto no pasó el filtro de los despachos de Bruselas. Así que seguiremos viendo contenedores al aire en cascos históricos en los que se invierten cientos de millones para preservarlos y rehabilitarlos.
Negativa a recuperar ríos
No es, sin embargo, el único proyecto pontevedrés que ha recibido el portazo europeo. En la misma situación se encuentran los proyectos de recuperación de ríos, empezando por el Umia, donde iban a gastarse casi cuatro millones de euros repartidos por Caldas, Cuntis, Portas y Moraña. Entre otras actuaciones, estaba prevista una limpieza del lecho y las márgenes del río, la recuperación del terreno en el vertedero incontrolado de Godos, paseos peatonales, la rehabilitación de molinos y puentes históricos, y la creación de playas fluviales en Lantaño y Ponte Albariñas.
Igual suerte han corrido iniciativas como la puesta en valor del Arnego con otros tres millones de gasto en Lalín, Vila de Cruces y Rodeiro, y la recuperación del Deza y el Asneiro con 5,6 millones de gasto que iban a repartirse por Lalín, Dozón, Silleda y Vila de Cruces.
En la zona sur, quedó bloqueada la creación de 70 kilómetros de sendas fluviales con carril-bici y camino peatonal. La mitad de estos 70 kilómetros se iban a construir en el Miño en los municipios de Crecente, Arbo, Salvaterra y Tui con una inversión de 15,2 millones. La otra mitad, con una inversión de 6,6 millones, se habilitaría en los márgenes del Tea, en concreto, en Ponteareas, Mondariz, Mondariz-Balneario y O Covelo.
En los despachos de Bruselas se han quedado también proyectos para ahorrar energía en el alumbrado público (8,3 millones), eliminar barreras (5,8 millones), mejorar la accesibilidad (4,9 millones), y para crear una escuela-taller de mobiliario urbano (3,3 millones).