Las compañías tratan de obtener combustible forestal a bajo coste para optar a las futuras centrales eléctricas
Las mancomunidades comienzan a asociarse ante el temor a que se repitan los abusos de los parques eólicos
Grandes compañías del sector eléctrico y de la energía recorren desde hace meses la comunidades de montes de Pontevedra para ofrecer contratos de suministro de biomasa, que utilizarán después como combustible en modernas centrales eléctricas.
De manera directa o a través de empresas intermediarias, las multinacionales tratan de obtener compromisos de los comuneros para que les provean de masa forestal por un período de tiempo determinado. El contrato consiste en la cesión gratuita del combustible a cambio de la retirada de la materia del monte.
«Ya hemos recibido varias visitas -afirma Manuel Amado, presidente de la mancomunidad de Cotobade-. Vienen pidiéndonos compromisos de varios años para que les permitamos recoger la biomasa. Dicen que te lo van a limpiar todo y que va a ser muy ventajoso para nosotros, pero esto va a ser como con el eucalipto, que nos decían que los plantásemos que era estupendo y ahora resulta que el precio es ridículo».
«El contrato que ofrecen, además -añade el comunero Manuel Amado- no es por una cantidad determinada, de tal manera que siempre podrán recoger la madera que quieran, y cuando no haya restos de poda o desbroces acabarán cortando árboles».
Siete plantas proyectadas
Las grandes compañías de energía trabajan en estos momentos para lograr una cuota suficiente de biomasa que les permita optar a la concesión de alguna de las siete centrales proyectadas en Galicia, cuya construcción comenzará previsiblemente en 2008. Las dos plantas más cercanas se localizarán en la comarca de Barbanza y en las inmediaciones del concello pontevedrés de A Cañiza.
Los comuneros de Ponte Caldelas y los de Pontevedra también han recibido ofertas. «Te dicen que te limpian el monte, pero de dinero, nada. Además, no creemos que eso sea verdad. Recogerán biomasa sobre todo en las inmediaciones de la planta y solo en las zonas fáciles de desbrozar», asegura José Morgade presidente de la mancomunidad de Pontevedra.
La oferta de las eléctricas, de momento, no convence a las productores. Sienten que están vendiendo duros a peseta y temen que con el negocio de la biomasa ocurra lo mismo que con las concesiones para parques eólicos, cuyos beneficios terminaron, principalmente, en manos de intermediarios.
Por esta razón se constituyó recientemente en el sur de la provincia la primera mancomunidad de España de productores de biomasa, que agrupa a 52 comunidades de montes del área de Vigo.
Negociación de precios
La nueva entidad gestionará la producción de combustible forestal de 13.500 hectáreas, con un rendimiento de 3 toneladas por hectárea al año, lo que supone un montante total de 40.500 toneladas, energía suficiente para una central de 5 megavatios.
El presidente del colectivo, Jesús Rodríguez, de la comunidad de Piñeiro (Tomiño), es un firme defensor del uso energético de la biomasa. «No solo debemos pensar en los beneficios económicos de esta nueva fuente de energía, sino las ventajas ambientales y sociales que tendrá». Los comuneros están decididos a entrar en el negocio, pero ocupando el lugar que merecen. «Tenemos que hacer valer nuestra condición de productores», concluye Rodríguez.
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