El aumento de frecuencias del tren Pontevedra-Vigo dispara un 14% el volumen de usuarios

Alberto Magro Christian Casares

PONTEVEDRA

El tren se llena cuando el servicio es bueno. Lo han demostrado vigueses y pontevedreses desde el pasado día 18 de febrero. En esa fecha, Renfe accedió a la presión social canalizada por la Xunta, y apostó por incrementar en seis frecuencias diarias la conexión ferroviaria entre Vigo y Pontevedra: los 18 trenes por sentido se convirtieron así en 21.

El resultado no se ha hecho esperar. Tras un primer mes de adaptación y titubeos, los usuarios de las dos grandes ciudades de la provincia empezaron a recurrir al tren con mayor asiduidad. En abril, la cifra de pasajeros ya era un 7,6% superior a la del mismo mes del año anterior, un avance que se mantenía en los meses de mayo y junio. Y con la llegada del verano, el despegue fue aún mayor: el crecimiento se duplicó para situarse en julio en un 13% más que en el mismo mes del 2006, y alcanzar en agosto el incremento récord hasta la fecha, un 14,06%.

Y subiendo, confirman en Renfe. Reconocen además que la evolución de la línea Vigo-Pontevedra en el último medio año ha sido «muy satisfactoria», y recalcan que el avance «supera las previsiones» iniciales de la compañía y la Xunta. En medio año han ganado más de 15.000 viajeros en una sola línea, al pasar de los 154.247 pasajeros del 2006 a los 169.444 de este año.

Hasta 94 frecuencias

Aunque a la conexión entre Vigo y Pontevedra le queda mucho para ser considerada cercanías. «El aumento es significativo y nos carga de razones a quienes desde hace años defendemos que es preciso que haya cercanías, pero el salto grande aún está por venir. Cuando se acabe la entrada norte del AVE en Vigo y tengamos doble vía en todo el trazado entre las dos ciudades el viaje se hará en 17 minutos, y nos dará margen para que haya una frecuencia por sentido cada veinte minutos, y ahí sí la estimación que tenemos es que el número de usuarios crezca un 200%», subraya Cándido Rodríguez, técnico y responsable ferroviario del sindicato UGT.

Según esas estimaciones, que coinciden con las recogidas en el Plan Estratégico Provincial de la Diputación, la conversión de la línea Vigo-Pontevedra en cercanías exigiría que de los actuales 21 trenes por sentido y día (uno cada 43 minutos) se pasase a 47 enlaces por jornada (uno cada veinte). Es decir, 94 en total al día, más del doble que ahora.

No obstante, en Renfe recuerdan que para soportar semejante tráfico es preciso que haya doble vía, extremo que pasa por la inauguración de dos túneles en As Maceiras y en A Madroa, prevista para el 2013. Hasta entonces, Pontevedra y Vigo estarán separadas por 35 kilómetros y 21 minutos de vía única y unidas por 42 trenes al día: bastantes, pero no los suficientes como para hablar de cercanía ferroviaria entre ambas urbes.