Los grabados prehistóricos tienen el mayor grado de protección

La Voz

PONTEVEDRA

Los petroglifos de Mogor son uno de los elementos del patrimonio común de todos los marinenses que tiene un mayor grado de protección, aunque la existencia de estas regulaciones no ha impedido que los grabados prehistóricos hayan sido objetivo de los vándalos más de una vez.

La Consellería de Cultura declaró, el pasado septiembre, a varias de las estaciones rupestres de Marín como bienes de interés cultural (BIC), de forma específica y no sólo la genérica que existía hasta ahora. La intención de esta medida es delimitar un área de protección del entorno y la adopción de medidas para garantizar su preservación. Entre otras iniciativas, se propone la realización de excavaciones arqueológicas en el espacio inmediato de los petroglifos, que sirvan para definir mejor su historia y explorar la posible existencia de más grabados prehistóricos. En Mogor se llevaron a cabo durante los últimos años varias catas arqueológicas e incluso una excavación más en firme, cuyos resultados están pendientes de publicación. Hoy está prevista una visita de la concejala de Cultura, la nacionalista Ester Crespo, y responsables de la delegación provincial de este área para examinar el desarrollo de los trabajos.