Un numeroso grupo de vecinos de la parroquia marinense de San Tomé de Piñeiro, acompañados por dirigentes de colectivos como la comunidad de montes, solicitaron ayer al gobierno local para que medie ante Monbus y la Xunta y logre que se reponga el horario de autobuses entre el casco urbano y esta parroquia rural vigente durante los últimos meses. Un portavoz de los vecinos explicó que la empresa concesionaria de la línea de Marín a Moaña, Monbus, ha suprimido el servicio de las 7.45 horas, que era el que empleaban las personas que tenían que bajar hasta Marín por razones de trabajo, estudios, para acudir al centro de salud o para realizar gestiones. Ahora tienen que esperar a media mañana para coger la primera línea y para la inmensa mayoría este acuerdo no es satisfactorio, obligándolos a coger el taxi o buscar otras alternativas.
Un dirigente vecinal señaló que entendía que esta línea podría no ser tan rentable como otras en la comarca, pero los vecinos señalaron que podría fácilmente ponerse un minibús en lugar de un autobús convencional para atender la demanda de esta zona del rural marinense. Los vecinos también se quejaron de la supresión de otra línea en sentido contrario y mostraron su temor de que los otros servicios entre Marín y Moaña también se viesen afectados y pudiesen quedarse con un único servicio al día. En los próximos días los vecinos aseguraron que recogerán firmas entre los usuarios del autobús para reclamar que la Xunta, el Concello y la empresa atiendan a sus peticiones. «Trátase ademais dun asunto de confianza, se a xente non confía en que a empresa vaia a mandar o autobús á hora a que o esperan, deixarán de usalo», recalcó uno de los dirigentes vecinales.
Por su parte, el teniente de alcalde, el nacionalista Manuel Ruibal, recibió ayer a los vecinos y apoyó sus reclamaciones. Ruibal apuntó: «Eu xa fixen xestións ante a Delegación Provincial de Transportes e lle manifestei o interese do Concello en que se subsanen as deficiencias». El dirigente nacionalista sostuvo que las modificaciones estos últimos días en la línea de Marín a Moaña había desconcertado a los vecinos. «Moitas veces póñense na estrada e esperan a que pase alguén que os leve a Marín», declaró. Por estas razones, el gobierno local marinense ha propuesto una reunión entre los afectados, la empresa, la Xunta y el Ayuntamiento para que todas las partes competentes en este asunto puedan alcanzar un acuerdo satisfactorio.
Por su parte, en el propio casco urbano también se han producido problemas que se abordarán en la futura reunión. Por ejemplo, los usuarios de las paradas de la calle de Ezequiel Massoni afirman que el paso de los autobuses por esta calle es casi inexistente desde que se hizo la reforma de la vía y que deben emplear el servicio en Jaime Janer o la Alameda. Además, en los últimos meses también se ha reducido la frecuencia de los servicios entre Marín y Pontevedra. Ayer fue imposible conocer la versión de la empresa.