Más de mil personas siguieron la rapa das bestas de A Escusa, que reunió cerca de doscientos caballos

La Voz

PONTEVEDRA CIUDAD

pontevedra | La Rapa das Bestas de A Escusa, en el monte Castrove, no defraudó ayer a los aficionados a esta tradición. Más de mil personas, 1.500 según fuentes de la Policía Local de Poio, se dieron cita en el curro para asistir a la nueva edición convocada por la Asociación Cabalar del Monte Castrove.

La principal dificultad que tuvieron los criadores este año, según un portavoz de este colectivo, fue reunir a los animales, «que estaban esta vez demasiado dispersos» por el Castrove, que se extiende por Pontevedra, Poio, Barro y Meis. La tarea se prolongó desde el sábado a ayer por la mañana. Al final, los jóvenes (encargados de este trabajo) lograron juntar unos doscientos ejemplares, que son los que se marcaron ayer en la rapa, pero otro medio centenar quedó en los pastos, «porque son demasiado salvajes». Los efectos de la devastadora oleada de incendios del 2006 también se han dejado notar, ya que en anteriores ediciones a ese año se llegaron a juntar en el curro hasta 340 caballos, según el portavoz.