iago está encantado con esta primera oportunidad laboral y asegura que todo le hace ilusión, incluso la obligación de madrugar. Alegre por naturaleza, le encanta salir con amigos y la natación. Dos ocupaciones para el tiempo libre que sigue manteniendo. Vive en el pueblo de Barrio y cada mañana se levanta temprano para estar puntual a las puertas de la cafetería. Su contrato es por un año, pero confía en que sea solo el comienzo de una nueva vida que en el futuro le permita incluso ser independiente.
-¿Qué es lo que más le gusta de sus tareas?
-Todo. Cuando más feliz me siento es cuando termino de recoger y la cafetería queda limpia y ordenada.
-¿Cómo es la relación con sus compañeros y con los clientes?
-Muy buena. No he tenido problemas con nadie. Aquí se portan muy bien conmigo.
-¿En casa le animan?
-Si claro, y además están muy orgullosos de mi. Se les nota.
-¿Cree que habrá renovación del contrato?
-No lo se, pero lo importante es la experiencia. Me será más fácil después encontrar algo si ya he estado trabajando.
-¿Cómo le gustaría que fuese el futuro?
-Como le gustaría a todo el mundo, supongo. Me gustaría seguir trabajando y poder ser independiente, aunque ahora mismo todavía es pronto para eso y tampoco me daría el sueldo, claro.
Aparte de Iago otros dos usuarios de Down Ourense cuentan en estos momentos con contratos de trabajo en la empresa ordinaria y otros diez están anotados como demandantes de empleo. El programa de Empleo con Apoyo incluye no sólo la formación y el tutelaje para la incorporación laboral, sino también prácticas en empresas que colaboran con la asociación y ayudan a ir configurando el currículo de los aspirantes. Este programa se desarrolla gracias a convenios que Down Ourense firma con diversas entidades públicas y privadas. El último acuerdo, del pasado 6 de octubre, fue con la Obra Social de La Caixa y aportó 10.000 euros al plan de impulso de empleo para personas con discapacidad y a desarrollar los proyectos individualizados para cada caso. Este convenio permitió incorporar a otras 13 personas con síndrome de Down.