La Diputación de Lugo ha estado buscando inspiración en el Museo del Ferrocarril de Asturias para, de una parte, potenciar el museo del tren de Monforte, y aplicar, por otro lado, fórmulas que permitan reducir los elevados costes del convoy turístico que se puso en marcha este año en la Ribeira Sacra. Este último factor puede llegar a condicionar el futuro del Galaico Expreso, según coinciden en apuntar la responsable de Turismo del organismo provincial, María Xosé Vega, y el gerente de la Fundación dos Ferrocarrís de Galicia, Luis Blanco. Fomento está buscando una solución para que este tipo de entidades no paguen lo mismo por usar las vías que un gran empresa dedicada a la logística.
El tren turístico de época funcionó el pasado verano con regularidad entre las estaciones de Monforte y Ourense, dentro de las iniciativas que promovió la Diputación lucense para tratar de compensar el parón de los catamaranes del Sil como consecuencia del vaciado del embalse de Santo Estevo. La intención del organismo provincial es que esta iniciativa pueda tener continuidad, pero sus deseos tropiezan con la realidad de unos gastos difícilmente asumibles. «A verdade é que sería unha pena non seguir co tren turístico, pero as cantidades que nos cobran Renfe e o Adif por poñelo en marcha son moi elevadas», dice la responsable de turismo de la Diputación, María Xosé Vega.
Más de cien mil euros
Desde la institución provincial cifran en más de cien mil euros los pagos que se efectuaron el pasado año a Renfe y Adif, en concepto de permisos de circulación y sueldos de maquinistas, por el funcionamiento del tren de época durante apenas un par de meses. En esas condiciones económicas, admite María Xosé Vega, no es un servicio fácil de mantener. «Non se trata de obter ingresos, pero temos que buscar a maneira de rendibilizalo o máis posible», precisa.
Desde su punto de vista, una solución a este problema consistiría en implicar de algún modo a los gestores ferroviarios en el funcionamiento del Galaico-Expreso. «Feve ten trens deste tipo, como o expreso de La Robla, e pódense facer moitas cousas, como unir diferentes denominacións do viño a través dun tren turístico», sugiere la vicepresidenta de la Diputación.
María Xosé Vega visitó recientemente el Museo del Ferrocarril de Asturias, ubicado en la antigua estación del norte de Gijón, por recomendación expresa de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y con el fin primordial de tomar nota de otras experiencias que permitan potenciar el Museo do Ferrocarril de Galicia, ubicado en los antiguos depósitos de la estación de Monforte. A su juicio, para que estas instalaciones tengan «unha dimensión máis pública» sería necesario «intervir na mellora dalgúns aspectos».