La reforma de la fuente termal de O Tinteiro y de su entorno supondrá un incremento en el caudal del manantial de las riberas del Miño. Punto de encuentro de cientos de ourensanos, la fuente de O Tinteiro mantiene su reclamo como agua con propiedades curativas para tratar desde problemas de garganta hasta afecciones en la piel. Su estado descuidado era denunciado por sus usuarios, que también demandaban la construcción de una infraestructura que les permitiera estar a cubierto en los días de lluvia.
Esas premisas han sido la base del proyecto de recuperación que ha elaborado la arquitecta Mónica Rúa, y que fue presentado esta mañana por los responsables políticos del área nacionalista del bipartito. Con un presupuesto de 117.000 euros, la actuación se prolongará en un área de 160 metros cuadrados contigua a la fuente -hoy un recinto abierto de forma cuadrangular en mal estado de conservación-.
La reforma girará, según explicó la edila de Termalismo, Ana Garza, sobre tres ejes: la recuperación del entorno, la reforma de los accesos y el sellado de las surgencias para incrementar el caudal de la fuente. También se instalarán dos pérgolas para proteger a los usuarios de las fuentes y ayudar a convertir el espacio en un mirador hacia el río. Para facilitar el uso termal y medicinal del espacio, se instalarán seis nuevos pediluvios y dos pilones para la recogida de las aguas termales.
En lo que se refiere a los plazos para su ejecución, la concejala de Termalismo, Ana Garza, apuntó que la intención municipal es que esté lista para el período estival, ya que el plazo de ejecución es de mes y medio: «Estamos agardando que o río remate de baixar e se produzan as condicións óptimas de seguridade para comezar a traballar, previsiblemente a mediados de abril».
Por su parte, el teniente de alcalde, Andrés García Mata, destacó la «imaxinación e sensibilidade» del proyecto.