La incidencia del paro escolar de alumnos en el CEIP Calvo Sotelo de O Carballiño en el día de ayer fue superior al primer día de la convocatoria realizada por la comisión de padres que reclama una votación sobre la posible implantación de la jornada única en el colegio durante el próximo curso 2009-2010.
Catorce estudiantes más secundaron la movilización de protesta que llegó así a los 290 alumnos que no acudieron a clase, frente a los 277 que no lo hicieron el pasado miércoles, de un total de 583 alumnos matriculados en los tres edificios del colegio público: A Uceira (faltaron cinco más), Campo da Feira (cuatro alumnos más que en el primer día de paro) y Calvo Sotelo, (también cuatro niños se sumaron a la protesta).
Aumento
Una cifra que se puede incrementar aún más a lo largo de la jornada escolar de hoy, sólo en horario matinal, lo que facilitaría que algunos de los partidarios de esta medida de presión tengan menos dificultades para dejar a sus hijos durante el horario lectivo, algo que les sucedió los dos primeros días de la queja, impidiéndoles respaldarla de forma física, explican.
Una vez que concluya la protesta llegará entonces el momento de hacer balance por parte de los padres convocantes de la movilización que rechazan la postura de la Consellería de Educación que se opone a la jornada única por el aumento del coste del transporte escolar que supondría, junto a las interferencias que tendría en otros colegios de la comarca, como el de Maside.
Ricardo Paz, portavoz de los padres que piden la jornada única, reconocía ayer que una vez que concluya el paro escolar, hoy al mediodía, la comisión que lo promovió, al igual que la manifestación prevista para este domingo, a las 12.30 horas, en la plaza Maior, se reunirá para hacer una valoración y sacar conclusiones del resultado de la medida y establecer así los siguientes pasos a dar. «Serán todos os pais os que decidamos o que imos facer, si son outras medidas de protesta e presión ou si se volve a repetir esta», aclara Paz.
Sí confirma que la intención de la comisión que propone la implantación de la jornada única es seguir realizando movilizaciones reivindicativas de su causa, que se prolongarán «ata que nos deixen votar dunha vez a posible implantación da xornada única, que é o noso dereito, o de poder votar».